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Guatemala: Piden justicia a 32 años de quema de embajada española
La Premio Nobel de la Paz, la líder indígena Rigoberta Menchú, y activistas humanitarios demandaron justicia este martes, al recordar los 32 años de la quema de la embajada de España en Guatemala, que dejó 37 muertos, entre ellos tres diplomáticos.
"Por los héroes y mártires de la embajada de España exigimos justicia y castigo a los genocidas", se leía en una manta que colocaron familiares de las víctimas en las verjas de la misión diplomática, además de ofrendas florales.
Con una ceremonia maya, una exposición fotográfica y actos culturales, dirigentes indígenas y activistas humanitarios recordaron a los fallecidos en el incendio, por el que España y Guatemala rompieron relaciones diplomáticas por varios años.
El acto se realizó frente a la embajada española, en la periferia sur de la capital.
A 32 años del siniestro, el hecho sigue impune y el único ligado al caso es el ex jefe policial Pedro García Arredondo, capturado en julio de 2011 por la desaparición de un estudiante universitario.
La Fiscalía acusa a García de asesinato y delitos contra la humanidad, ya que supuestamente dirigió el operativo por el que fuerzas de seguridad irrumpieron de forma violenta y prendieron fuego al inmueble.
La quema ocurrió el 31 de enero de 1980, durante el gobierno del general Romeo Lucas García (ya fallecido), con el fin de desalojar a un grupo de indígenas y universitarios que la tomaron para denunciar la represión militar en el noroccidente del país, en el marco de la guerra civil (1960-1996).
En el asalto murieron carbonizadas 37 personas, entre ellas Vicente Menchú --padre de Rigoberta--, el cónsul español Jaime Ruiz del Árbol, el ex vicepresidente de Guatemala Eduardo Cáceres, y el ex canciller guatemalteco Adolfo Molina.
El campesino Gregorio Xujá sobrevivió, pero fue secuestrado en el hospital donde fue internado, y sus restos aparecieron en la sede de la estatal Universidad de San Carlos.
Menchú y la estadounidense Jody Williams, Premio Nobel de la Paz de 1997, encabezaron otro ceremonial maya en el Paraninfo Universitario, en el Centro Histórico de la capital.
Ambas encendieron 37 velas en memoria de los fallecidos e inauguraron una exposición fotográfica sobre el siniestro.
ec/cas/dg