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Francia intensifica la investigación para capturar al asesino de Toulouse

París, 20 mar (EFE).- La investigación para arrestar al hombre que mató a siete personas en la región de Toulouse, cuatro de ellas en una escuela judía de esa ciudad del sur de Francia, se intensificó hoy ante el temor de que el asesino vuelva a actuar, mientras la zona continúa conmocionada por el último crimen.

Tras los asesinatos perpetrados el lunes por un hombre armado que disparó indiscriminadamente a la puerta de la escuela judía, las autoridades extendieron la zona en alerta antiterrorista al más alto nivel y un número excepcional de agentes trabajan sobre el terreno, 200 de ellos directamente en la identificación del autor de los crímenes.

El fiscal jefe de París, François Molins, responsable de la investigación desde que se clasificó el crimen como terrorista, señaló que temen un nuevo golpe del asesino, que hasta ahora ha venido matando cada cuatro días.

"Estamos ante un individuo extremadamente determinado, con mucha sangre fría y con objetivos extremadamente definidos", afirmó el fiscal, quien indicó que ninguna pista ha sido abandonada en la investigación.

Los investigadores atribuyen al autor del tiroteo contra la escuela judía, en la que perdieron la vida tres niños y un adulto, el asesinato de dos soldados paracaidistas en la cercana localidad de Montauban, el pasado día 15, y el de un tercer militar cuatro días antes en Toulouse, todos ellos de origen magrebí.

El origen de las siete víctimas abre una pista sobre una posible motivación racista del asesino.

Pero los investigadores trabajan también con la hipótesis neonazi, tras comprobarse que los dos soldados asesinados en Montauban pertenecían al mismo regimiento que tres militares expulsados del Ejército en 2008 por haberse fotografiado ante una esvástica.

Pese a que fuentes policiales citadas por medios franceses habían indicado que esa pista había sido abandonada, Molins señaló que "está en curso de verificación", al igual que las otras.

Sin descartar que se enfrenten a un desequilibrado, por lo que entre el equipo de investigadores se han incluido a especialistas en este tipo de casos.

Una hipótesis que estaría reforzada por el hecho de que el asesino pudo grabar sus acciones con una cámara atada a su pecho, según un testigo de la matanza de la escuela judía de Toulouse.

Ese elemento "tiende a confirmar el perfil psicológico del asesino", aseguró el ministro del Interior, Claude Guéant, mientras que el fiscal, más prudente, se limitó a decir que no está comprobado que llevara una cámara, aunque no lo descartó.

Si la búsqueda del asesino se intensifica sobre el terreno, con un gran despliegue policial y un llamamiento a testigos, los agentes también trabajan a través de internet.

Según una de sus hipótesis de trabajo, el asesino pudo darse cita con la primera víctima a través de un anuncio colgado por ésta para vender una moto, señaló el fiscal.

Los investigadores han establecido que en los tres hechos se repetían algunos elementos, entre ellos el uso de una misma arma -aunque en la escuela de Toulouse empleó también una segunda de mayor calibre- y el uso de un mismo modelo de moto de gran cilindrada y marca Yamaha -que los testigos identifican como negra en los dos primeros casos y blanca en el tercer.

Además, las ocho víctimas murieron de disparos a bocajarro en la cabeza y el asesino no se desprendió en ningún momento del casco.

En paralelo, Francia intenta recuperar la calma tras la masacre de la escuela Ozar Hatorah de Toulouse y el país, que estaba enfrascado en plena campaña por las elecciones presidenciales de abril-mayo próximo, ve con temor y recelo esta tragedia.

El colegio reabrirá las puertas mañana para que los niños recuperen la rutina, pero los principales candidatos a la Presidencia de Francia mantendrán suspendida la campaña electoral.

Los dos favoritos, el actual presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el socialista François Hollande, protagonizaron hoy actos institucionales de solidaridad con la comunidad judía.

Los colegios del país guardaron un minuto de silencio y Sarkozy acudió al aeropuerto parisiense de Roissy-Charles de Gaulle para despedir a los cuerpos de los cuatro fallecidos ayer, que fueron trasladados a Israel donde recibirán sepultura. EFE

lmpg/pdp

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