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Micheel vino de Memphis y halló la chispa en Sevilla

Sevilla (España), 3 may (EFE).- El estadounidense Shaun Micheel ha descubierto por qué Sevilla dicen que tiene un color especial: ganó un 'Grande' en 2003 (US PGA), fue diluyéndose posteriormente en la mediocridad y, desde Memphis, aterrizó en el Abierto de España para gobernar tras los primeros 18 hoyos.

Micheel, de 43 años y 20 en el tajo del golf, fue uno de esos jugadores que se sorprendió a sí mismo cuando ganó, fuera de pronóstico, el cuarto y último torneo de Grand Slam de 2003.

Aquello parecía que iba a suponer un antes y un después en la carrera de este jugador nacido en Orlando y afincado en Memphis. Pero significó solamente un gran golpe de suerte en la mejor semana de su vida.

Sin embargo, Sevilla y el solecillo de la tarde rescataron a este veterano que sabe de España más por Marc Gasol, el pívot de los Memphis Grizzlies, que por la ubicación del país y de la capital andaluza. Sea como fuere, hizo 67 golpes (-5) y comanda el torneo español en su centenario.

Micheel y sus perseguidores en la tabla tuvieron la suerte de que, por la tarde, la nubes de la borrasca dejaron de descargar el agua que, a jarros, convirtió en esperpéntico el turno de la mañana.

En la matinal, solo seis jugadores bajaron del par, número que se triplicó avanzado el día. Esos 24 hombres son los únicos que derrotaron al RCG de Sevilla, un recorrido con un 'rough' inhumano.

Esa hierba alta (10 centímetros) y espesa, el agua y el viento hicieron también mella en uno de los favoritos, el español Álvaro Quirós (73 golpes). Sus compatriotas José Mari Olazábal y Miguel Ángel Jiménez se fueron hasta los 75 (+3). EFE

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