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Dos líderes mapuches inician en prisión su tercera huelga de hambre en 2 años

Santiago de Chile, 15 nov (EFE).- Dos líderes mapuches que desde 2010 han protagonizado dos prolongadas huelgas de hambre iniciaron un nuevo ayuno en una prisión del sur de Chile para pedir una rebaja de sus condenas por el ataque a un fiscal y el asalto a un agricultor, informaron hoy fuentes de su comunidad.

Héctor Llaitul y Ramón Llanquileo comenzaron una huelga de hambre líquida, "hasta las últimas consecuencias si fuese necesario", según un comunicado difundido hoy por Mapuexpress, una página web que publica informaciones sobre los mapuches.

Llaitul y Llanquileo se consideran "presos políticos" y son los líderes de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), una organización mapuche radical a la que se le han adjudicado muchos de los ataques registrados desde hace años en la región sureña de la Araucanía.

Ambos formaron parte del grupo de 18 presos, a quienes se unieron después otros 20 reos, que en julio de 2010 se declararon en ayuno para exigir garantías judiciales, y que depusieron esa medida dos meses y medio después tras llegar a un acuerdo con el Gobierno para que no se les aplicara la ley antiterrorista.

En marzo de 2011 Llaitul y Llanquileo, junto a otros dos presos mapuches, volvieron a declararse en huelga de hambre, esta vez tras haber sido condenados a 25 y 20 años de prisión, respectivamente, por el ataque a un fiscal y el asalto a un agricultor.

Los mapuches exigían que se anulara el juicio en su contra y se celebrara otro nuevo y para ello presentaron un recurso de nulidad ante la Corte Suprema, que el 3 de junio de 2011 decidió rebajar sus penas a 14 años para Llaitul y a 8 años para Llanquileo.

Aunque no lograron por completo su objetivo, una semana después de ese fallo, los dos mapuches depusieron su huelga de hambre tras 86 días sin comer.

Los dos miembros de la CAM, que actualmente se encuentran en la prisión de Angol, a 570 kilómetros al sur de Santiago, denunciaron hoy que fueron "perseguidos y condenados injustamente a través de la aplicación de la ley antiterrorista" y el uso de testigos protegidos.

Aseguraron además que, en el caso del ataque al fiscal, fueron condenados por la justicia civil cuando ya habían sido absueltos por los mismos hechos por un tribunal militar, por lo que piden que se elimine esa parte de la sentencia y se les rebaje el total de las penas a once años de cárcel para Llaitul y cuatro para Llanquileo. EFE

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