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Los suplementos no aportan nada que no esté en la alimentación, dice experto

Madrid, 22 nov (EFE).- Los suplementos nutricionales que toman muchos deportistas no son inocuos y no les aportan nada que no puedan encontrar en la alimentación natural, ha asegurado hoy el médico e investigador en salud y actividad física, el español Delfín Galiano.

"Hay tantos, que se podría elaborar un 'menú degustación' de suplementos. Pero desconocemos mucho sobre su efecto. Ojo con los suplementos, porque no son inocuos. Tenemos que mirar más a lo que nos da la naturaleza, y menos a lo que viene del exterior", afirmó durante un desayuno organizado por la Comisión de Nutrición y Hábitos Saludables del Comité Olímpico Español (COE).

Galiano, que ha trabajado con las selecciones españolas de baloncesto y de tenis, entre otras disciplinas, considera que los deportistas solo deben consumir suplementos cuando "haya constancia de que ha habido mayor gasto que ingesta de un determinado elemento".

La salud de los atletas, destacó, "pasará en el futuro por la nutrición y la medicina personalizadas".

Durante el desayuno expusieron sus experiencias con la alimentación los medallistas olímpicos españoles Andrea Fuentes, de natación sincronizada, y Nicolás García, de taekwondo, que coincidieron en pedir que en los centros de alto rendimiento, el nutricionista trabaje de oficio y de forma continuada con los deportistas, y no solo a petición de estos cuando tienen problemas.

Andrea Fuentes contó que cayó en la tentación de seguir una célebre dieta a base de proteínas para perder peso.

"Adelgacé mucho, sí, pero mi salud empeoró. Caía enferma a menudo y me sentía mal por dentro", dijo.

Después de que un nutricionista hiciera a las componentes del equipo de natación sincronizada "un estudio individualizado para ver de dónde tomaba cada cuerpo la energía", seis meses después llegaron a los Juegos Olímpicos "con la mejor figura, la mejor salud y más fuerza que nunca", afirmó Fuentes.

Nicolás García coincidió en que, tras consultar con un nutricionista que él mismo pagó de su bolsillo, aprendió "a comer y a dormir", y pronto percibió los cambios. "Rendía mucho más en los entrenamientos, me recuperaba mucho mejor y hasta lo noté en mis estudios de Arquitectura. Antes terminaba los entrenamientos agotado y no podía ni ir a clase, me quedaba en la cama", dijo.

El subcampeón olímpico de -80 kilos se declaró en guerra "contra el uso de los plásticos para envolverse y perder peso de forma rápida".

"Muchos de mis compañeros lo hacen, pero no sirve de nada, solo para estar al día siguiente deshidratado y no poder ni moverte", aseguró. EFE

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