Publicidad | Vea su anuncio aquí

Cuba prepara una norma contra la vulgaridad en géneros como el reguetón

Anett Ríos

La Habana, 5 dic (EFE).- La polémica sobre los contenidos "mediocres", "agresivos" y "obscenos" en géneros musicales como el reguetón ha subido de nivel en Cuba, donde las autoridades pretenden combatir lo "vulgar" en la cultura, sin censurar, y ya preparan una normativa con ese fin.

El Ministerio de Cultura trabaja desde hace meses en crear una norma jurídica para preservar "la promoción del buen gusto", a cargo de un equipo de especialistas y musicólogos, que deberá ser acatada por las instituciones estatales.

"Es una norma, no puede ser un decálogo de prohibiciones, ese es el reto", afirmó hoy en La Habana el viceministro de Cultura, Fernando Rojas, al destacar la complejidad de "regular" sobre el gusto y al mismo tiempo preservar la libertad de creación.

A tono con declaraciones recientes desde el Instituto de la Música (ICM) y la Unión de Escritores de Artistas (Uneac), Rojas consideró que existe un "empobreciendo" del gusto en algunas zonas de la población y en algunos casos con "tintes dramáticos".

Para el viceministro, ese deterioro es "obvio" en los casos del audiovisual y la música, un sector que en los últimos meses ha sido centro de la polémica por géneros como el reguetón, el ritmo que actualmente acapara mayor popularidad en Cuba.

La semana pasada, por ejemplo, el presidente del ICM, Orlando Vistel, advirtió que hay "expresiones vulgares, banales y mediocres" en varios géneros, pero en el reguetón es "más notorio".

Vistel resaltó que se trata de "entregas pseudoartísticas" ajenas a la política cultural y a la ética de la sociedad en Cuba, donde el problema se está adjudicando, principalmente, a malas prácticas de promoción y difusión cultural.

En noviembre pasado, la dirección de Cultura de la provincia de Ciego de Ávila (centro) informó en un comunicado sobre cómo un grupo de ciudadanos "inescrupulosos" agredió físicamente a artistas y técnicos de un espectáculo de trova exigiendo escuchar "el más vulgar reguetón".

"Hay que cerrar el paso a estos personajes de baja calaña, hay que reprenderlos con crudeza para que nuestra cultura siga abriéndose paso y siga ocupando el insuperable lugar que en la formación de los valores de nuestra sociedad viene desempeñando", añadía la nota.

En septiembre, el Consejo Nacional de la Uneac manifestó en consenso que el entorno sonoro actual de la isla estaba conformado por música con "una evidente carencia de valores" y "amplia gama de vulgaridades", atentando contra "la vida espiritual de los cubanos".

Pero el antecedente más divulgado del actual debate apareció hace un año, cuando "El chupi chupi", un popular reguetón cubano, recibió fuertes críticas en los medios de comunicación por su contenido vulgar y vejatorio para las mujeres, tras haber sido nominado a los premios anuales del videoclip en el país.

La directora de la revista "Mujeres", Isabel Moya, rescató este martes el tema de los audiovisuales que exaltan a la mujer cubana como objeto sexual en un panel contra la violencia de género en La Habana, donde pidió que se potencien discursos más feministas en los medios de difusión de la isla, todo estatales.

En rueda de prensa este miércoles, el viceministro Fernando Rojas calificó de "contradictoria" esa tendencia al empobrecimiento del gusto cultural, en tanto Cuba mantiene una política de organizar eventos de "vanguardia" en esferas como la danza, las artes visuales, el cine y la música.

"No puedes decir que el ciudadano participa libremente en la cultura y después preocuparte porque se le ocurrió algo", admitió Rojas, pero al mismo tiempo reflexionó que en nombre de la libertad de creación no se pueden promover valores agresivos contra lo mejor de la sociedad.

Al recordar que la próxima semana se celebrará el Día de los Derechos Humanos, subrayó que "el derecho a la libertad de creación está consagrado por la política cultural de la revolución" cubana y "hay que seguirlo defendiendo".

En su opinión, el problema es complejo y tendría que ser resuelto en el ámbito de la promoción, apelando a la responsabilidad institucional y desarrollando "herramientas" de crítica y educación. EFE

Publicidad | Vea su anuncio aquí

Publicidad | Vea su anuncio aquí