Publicidad | Vea su anuncio aquí

Soraya Jiménez abrió el camino del oro a las deportistas mexicanas

Soraya Jiménez, fallecida el jueves de un infarto a los 35 años, fue la primera deportista mexicana que llegó a lo más alto de un podio olímpico y lo hizo en una disciplina, la halterofilia, que por su dureza estaba reservada a los hombres y que pudo originarle los graves problemas de salud que sufrió en los últimos años.

No pocos mexicanos recuerdan todavía el grito que lanzó una joven y desconocida Jiménez en los Juegos de Sidney-2000 cuando levantó 127,5 kilos (con los que sumaba un total de 222,5 kg en la competición) y supo que se aseguraba un lugar en la historia del deporte mexicano con la primera medalla de oro olímpica femenina.

En el estreno de la halterofilia femenina en el programa de los Juegos, Jiménez consiguió la presea dorada en la división de 58 kg imponiéndose a la gran favorita, la norcoreana Ri Song Hui, poseedora del récord mundial de la especialidad.

Tras esa gran sorpresa, el país empezó a descubrir a una deportista que había nacido el 5 de agosto de 1977 en Naucalpan, en las afueras de Ciudad de México, y que por entonces ya había acumulado varios campeonatos nacionales, una medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de Winnipeg-1999 y un octavo lugar en el Campeonato Mundial de 1999.

Apasionada del deporte, esta joven de 1,54 m de altura practicó primero el baloncesto, junto a su hermana gemela Magali, y posteriormente se adentró también en la natación y el badminton.

Sus primeras experiencias con las pesas fueron con 11 años y con 14 ya empezó a entrenar regularmente. En 1993 obtuvo su primer fruto en un campeonato internacional con un tercer lugar en la Copa NORCECA en Colorado (Estados Unidos). También pasó largas temporadas en Bulgaria entrenándose con el técnico Gheorgui Koev.

Este jueves el presidente del Comité Olímpico Mexicano, Carlos Padilla Becerra, recordó que la hazaña olímpica de Jiménez dio un gran impulso a la práctica de la halterofilia en el país.

"A las mujeres les digo que practiquen el levantamiento de pesas. El rechazo social se ha roto", sentenció la propia Jiménez tras su triunfo.

"Me gusta ver mujeres en esto, pero no porque yo sea un ejemplo. Lo importante en este o cualquier deporte es que quien lo practique lo haga sin perder su identidad", recalcó la atleta.

Dos años después de Sidney empezó el declive de su carrera al dar positivo en una prueba antidopaje durante un torneo Panamericano en Venezuela, además de que se agravaban sus problemas de lesiones y sus diferencias con la Federación Mexicana de Levantamiento de Pesas.

Después de su positivo, Jiménez fue inhabilitada durante seis meses de toda competencia deportiva, pero poco después fue exonerada por la Federación Internacional de Levantamiento de Pesas.

No obstante, las numerosas lesiones que sufrió en la pierna izquierda, que le llevaron a someterse a 14 cirujías, influyeron en la caída de su rendimiento y le llevaron a anunciar su retirada antes de los Juegos de Atenas-2004.

Los problemas de salud prosiguieron en los últimos años. Jiménez sufrió la pérdida de un pulmón, varios paros cardiorrespiratorios y llegó a estar en coma por una fuerte influenza.

"Por los rigurosos entrenamientos y el trabajo intenso que tuvo, Soraya pagó las consecuencias", señaló tras el fallecimiento Nelson Vargas, extitular de la oficial Comisión Nacional del Deporte (Conade).

gbv/spc

Publicidad | Vea su anuncio aquí

Publicidad | Vea su anuncio aquí