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Kirchner y Rousseff confían en superar con diálogo controversias Brasil-Argentina

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y la de Argentina, Cristina Kirchner, expresaron el jueves su confianza en superar con el diálogo las divergencias económicas entre ambos países, al cabo de 8 horas de intensas reuniones bilaterales en Buenos Aires que seguirán en Montevideo a nivel de cuadros técnicos.

"La relación entre Argentina y Brasil es la más intensa y profunda que hemos tenido en los últimos años", dijo Rousseff al cerrar con un breve discurso la cumbre presidencial y su visita de un día al país, durante una cena de honor en el Museo del Bicentenario, vecino a la Casa Rosada (gobierno).

La mandataria brasileña manifestó en el brindis que "los expresidentes Néstor Kirchner (2003-2007, fallecido en 2010) y (Luiz Inacio 2003-2010) Lula da Silva han construido una sólida alianza y nosotras vamos a tratar las diferencias con madurez".

La reuniones, calificadas por Kirchner como "extensas y productivas", se realizaron en el marco de varias controversias, entre ellas la inquietud en Brasil por una caída de 20% interanual en 2012 de las exportaciones a Argentina, que impuso barreras.

"Los cuadros técnicos de ambos países van a continuar trabajando el martes en Montevideo, después de una reunión del Mercosur, para terminar de acordar los puntos. Estamos contentas", dijo Kirchner sin precisar a qué acuerdos se refería.

A la Argentina la desvela el retiro del gigante minero brasileño Vale de un multimillonario megaproyecto de fabricación de potasio, un insumo agroquímico, con el argumento de que no le resultará rentable la inversión.

"Tenemos la firme convicción de que Vale encontrará el mejor camino posible para llegar a un acuerdo con Argentina", dijo la jefa de Estado brasileña en el Salón Sur de la Casa Rosada (gobierno), antes de la cena, sin responder preguntas.

La minera Vale, firma que no depende del gobierno brasileño, confirmó ante una comisión del Congreso argentino el 9 de abril pasado que abandona su iniciativa con el argumento de que el costo de la inversión creció de 6.000 a 12.000 millones de dólares.

Kirchner dijo que "cuando hay diferencias, que siempre las hay, lo bueno es recordar la historia, de donde venimos cómo estábamos y qué hicimos en estos diez años".

La intención del gobierno argentino es que Vale "vuelva (al proyecto) y produzca el potasio", admitió el ministro de Planificación, Julio de Vido.

"Tal vez allí podamos encontrar las claves y poder profundizar la integración, en una nueva reformulación de esta alianza estratégica", sostuvo Kirchner en el Museo, un remodelado predio bajo nivel de una antigua aduana, que se comunica por túneles con la Casa Rosada.

Las jefas de Estado no dieron ninguna precisión sobre lo conversado en las reuniones ni sobre el avance en los entendimientos que mencionó la mandataria argentina.

Rousseff tampoco hizo ninguna mención a la inquietud de los industriales de Brasil por la baja en sus exportaciones.

Sin embargo, la mandataria brasileña resaltó "las inversiones recíprocas entre Argentina y Brasil y la importancia de ampliar el comercio, las inversiones y los flujos financieros", según la traducción oficial al español de la declaración.

"Por eso la presidenta Cristina y yo nos empeñamos en hacer progresar la integración. Juntas vamos a superar las trabas en nuestras relaciones comerciales e inversión", destacó Rousseff.

Rousseff y su anfitriona ofrecieron sendas declaraciones ante la prensa en el Salón Sur, luego de mantener algunas reuniones a solas y otras con sus ministros.

Argentina ha instrumentado medidas proteccionistas que impactaron en las exportaciones de Brasil, su principal socio comercial.

Brasil le vendió el año pasado a Argentina 17.998 millones de dólares, un retroceso del 20,7% frente a los 22.709 millones de 2011.

En cambio, las importaciones brasileñas se contrajeron 2,7% y sumaron 16.444 millones de dólares en 2012, según cifras oficiales de Brasilia.

El déficit comercial argentino, que en 2011 fue de 5.802 millones de dólares, se redujo a 1.554 millones de dólares el año pasado, cuando Argentina impuso fuertes restricciones a las importaciones.

Argentina es el tercer socio comercial de Brasil después de China y Estados Unidos, en tanto que los principales socios de Argentina son Brasil, China, Chile y Estados Unidos, en ese orden, según estadísticas de la oficina estatal INDEC.

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