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HRW insta a EE.UU. a excluir a jóvenes de registro de violadores sexuales

Washington, 1 may (EFE).- La organización humanitaria Human Rights Watch (HRW, en inglés) instó hoy a EE.UU. a que excluya a jóvenes menores de 18 años del registro obligatorio de violadores sexuales en el país, por considerar que supone un "castigo de por vida" y no contribuye a resguardar la seguridad pública.

En un informe de 111 páginas, HRW señaló que las leyes estatales y federales que exigen el registro público de todo violador sexual "a menudo castigan de por vida a jóvenes que cometieron delitos sexuales, sin contribuir realmente a resguardar la seguridad pública".

Esas leyes afectan a menores de 18 años que han sido condenados por diversos tipos de delitos sexuales, que van desde la violación, en el peor de los casos, a otros "relativamente inofensivos" como la desnudez en público, señala el informe.

"Las leyes, que pueden aplicarse durante décadas o incluso toda una vida, y se acumulan a la pena de prisión o confinamiento en centros de detención para menores, exigen la publicación de la información personal de los agresores en registros públicos, lo cual a menudo los convierte en víctimas de acoso, humillación e incluso violencia", advirtió HRW.

Esas leyes también establecen restricciones contra los jóvenes que han cometido algún delito sexual respecto de dónde y con quiénes pueden vivir, trabajar, asistir a la escuela o pasar el tiempo.

"Sin duda, todas las personas que cometen un delito sexual deben responder ante la justicia", dijo Nicole Pittman, autora del informe.

"El castigo debe adecuarse tanto al delito como al delincuente, e incluir a los menores condenados por delitos sexuales en registros públicos -a menudo de por vida- puede causar más perjuicios que beneficios", subrayó Pittman.

Por ello, el informe de HRW pide que tanto el Gobierno federal como los gobiernos estatales eximan de la aplicación de las leyes sobre registro público a personas que cometan delitos sexuales cuando tienen menos de 18 años, porque esas leyes "vulneran" sus derechos fundamentales.

El informe destaca que en gran parte de Estados Unidos, los jóvenes que cometen delitos sexuales deben cumplir una serie de requisitos jurídicos complejos que afectan prácticamente todos los aspectos de su vida.

Así, éstos deben entregar a las autoridades policiales datos sobre su domicilio, lugar de trabajo o escuela a la que asisten, además de dar una fotografía reciente y otros datos personales.

Las autoridades pueden divulgar esa información en internet para alertar a las comunidades donde éstos residen y al público en general.

Algunas leyes, además, prohíben que los jóvenes condenados por infracciones sexuales pueden vivir a una determinada distancia (generalmente entre 500 y 2.500 pies, 152,5 y 762,5 metros) de sitios donde se congregan niños, como escuelas, patios, parques e incluso paradas de autobuses.

El resultado de esas leyes es que los jóvenes sufren humillación pública y eso "a menudo provoca que se depriman o tengan incluso tendencias suicidas", además de que tienen problemas para completar su educación o conseguir empleo, indicó HRW.

En 2011, el último año del que se tienen estadísticas completas, la cantidad de infractores sexuales en todo EE.UU. totalizó 747.000.

Pittman dijo que el incluir a todos los infractores sexuales en una misma categoría frustra los esfuerzos de las autoridades de concentrar sus acciones en los delincuentes más peligrosos. EFE

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