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Los sindicatos argentinos celebran divididos el Primero de Mayo

Buenos Aires, 1 may (EFE).- Los sindicatos argentinos celebraron hoy divididos y en lugares distintos el Primero de Mayo, con movilizaciones que reunieron a miles de personas y que confirmaron las diferencias que les separan del Gobierno presidido por Cristina Fernández.

Desde Córdoba, 800 kilómetros al oeste de Buenos Aires, el líder de la Confederación General del Trabajo (CGT) opositora, Hugo Moyano, criticó con dureza a los miembros del Ejecutivo que festejaron hoy el Día del Trabajador.

"¡Qué van a festejar si todos los días le están quitando algo a los trabajadores!", profirió Moyano entre aplausos.

Moyano cuestionó los máximos salariales impuestos para cobrar asignaciones familiares y la polémica reforma judicial impulsada por el Gobierno, que aseguró que apelará.

El líder sindical, exaliado del Gobierno, participó en el multitudinario acto del Primero de Mayo junto a dirigentes opositores, como el gobernador cordobés, Juan Manuel de la Sota, el exministro de Economía Roberto Lavagna y el diputado Francisco de Narváez.

El ala oficialista de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) reunió a unos 2.600 trabajadores en Avellaneda, a las afueras de Buenos Aires.

Acompañado del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, el secretario general de la CTA, Hugo Yasky, reclamó la "unidad del movimiento sindical para defender lo que conquistamos e ir por más".

Yasky denunció que la oposición espera "una devaluación del 40 % y que la economía salte por los aires para que el voto cambie", en referencia a las palabras del senador de la Unión Cívica Radical Ernesto Sanz, quien deseó hace unos días que la economía "no mejore hasta octubre", cuando hay convocadas elecciones legislativas.

También el Frente de Izquierda y los Trabajadores, que aglutina a varias formaciones de izquierda, reivindicó hoy "la unidad de la clase obrera" en Argentina y en el resto del mundo en un acto en la céntrica Plaza de Mayo.

La Federación Argentina de Cooperativas de Trabajadores Autogestionados (FACTA) destacó en un comunicado el auge vivido por el cooperativismo en la última década y que "lo que se pensó como una salida de emergencia frente a la crisis, se convirtió en un modelo de gestión empresarial viable y sustentable en el tiempo".

Por la mañana, la presidenta argentina, Cristina Fernández, se solidarizó con "todos los trabajadores del mundo que hoy atraviesan horas difíciles y tristes" y se comprometió a "seguir batallando por un mundo diferente, donde el trabajo vuelva a ser el gran organizador social".

El ministro de Trabajo argentino, Carlos Tomada, agregó que una de las prioridades del Ejecutivo es promover empleo "con derechos y protección social" y "combatir y erradicar el trabajo en negro".

Argentina cerró 2012 con una tasa de desempleo de 6,9 por ciento, dos décimas más que en diciembre de 2011, pero once puntos por debajo del 18,3 por ciento de desocupación récord que se alcanzó a finales de 2001, cuando el país se vio golpeado por una severa crisis económica. EFE

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