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Socios liberales de Merkel critican a Durao Barroso y a "gobiernos amigos"

Berlín, 4 may (EFE).- El Partido Liberal (FDP), socio de la coalición en el gobierno que preside la canciller alemana Angela Merkel, criticó hoy en un congreso extraordinario al presidente de la Comisión Europea (CE), Jose Manuel Durao Barroso, y a "gobiernos amigos" por cuestionar la austeridad en Europa.

"Que el presidente de la CE ponga en duda públicamente la indispensable austeridad en Europa es irresponsable y es algo que no ayuda a crear confianza en la eurozona", dijo el presidente del FDP, el ministro alemán de Economía, Philipp Rösler, durante un congreso extraordinario del partido.

Rösler acusó a "gobiernos amigos", sin identificarlos, de estar atentando contra la independencia del Banco Central Europeo (BCE) al ejercer permanentes presiones para que haya más rebajas de los tipos de interés y se pierda de vista la meta de mantener la estabilidad de los precios.

"Es preocupante que gobiernos amigos insistan en presionar al BCE para que baje los intereses para poder pagar sus deudas. La independencia del BCE debe mantenerse y su única meta debe ser mantener la estabilidad de los precios", dijo Rösler.

En alusión indirecta al Gobierno francés, dijo que "los socialistas en toda Europa" esperan que el Partido Socialdemócrata (SPD) y Los Verdes lleguen al poder en Alemania para asumir deudas ajenas.

El líder liberal se refirió a la reciente visita del candidato socialdemócrata a la cancillería, Peer Steinbrueck, para formular su ataque a los presuntos deseos de los socialistas europeos.

"Sólo les digo una cosa, los socialistas en toda Europa esperan que el SPD y Los Verdes suban los impuestos en Alemania para que ellos puedan pagar sus deudas", dijo el político liberal.

Rösler presentó a su partido como un garante de la estabilidad, como un freno a posibles subidas de impuestos y calificó a los dos principales partidos de la oposición como amenazas para la libertad del individuo y una sociedad abierta.

El jefe liberal definió como meta en las elecciones generales del 22 de septiembre no solamente lograr el 5 % de los votos para mantenerse en el Parlamento sino también un resultado lo suficientemente alto para mantener la actual coalición de gobierno.

El congreso, que termina mañana, debe concluir con la aprobación de un programa que incluye puntos relacionados con Europa, entre ellos, la petición de un derecho de veto para el Bundesbank en las decisiones del consejo del BCE.

También incluye la exigencia de lograr un presupuesto equilibrado, pese a lo cual pide, se hay margen para ello, alivios fiscales para las empresas y los ciudadanos.

"Además del freno a la deuda necesitamos un freno a los impuestos. Nuestra meta sigue siendo el alivio fiscal de la clase media trabajadora", dice la propuesta programática de la cúpula del partido.

Como medidas concretas sugiere la reducción progresiva del llamado suplemento de solidaridad a partir de 2014 -un impuesto creado a comienzos de los noventa para financiar la reconstrucción del este de Alemania- y rebajas en los impuestos a la energía.

Un punto controvertido del programa propuesto a los delegados es la introducción de salarios mínimos en determinados sectores y regiones, donde no haya una representación sindical lo suficientemente fuerte.

Hasta ahora, el FDP había sido contrario a toda intervención estatal en la fijación de salarios y sigue rechazando un salario mínimo interprofesional generalizado, pero ahora quiere abrirse a la posibilidad de evitar salarios demasiado bajos que no alcancen el mínimo de subsistencia.

"El que trabaja, debe recibir más que el que no trabaja", dijo Rösler.

Según algunas encuestas, el FDP cuenta con una intención de voto por debajo del 5 %, con lo que se quedaría sin representación parlamentaria y supondría el fin de la actual coalición de gobierno. EFE

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