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El Congreso Judío pide contundencia a Europa contra los partidos neonazis

Marcelo Nagy

Budapest, 7 may (EFE).- Los gobiernos europeos deben utilizar todas las medidas legales, incluida la prohibición, para responder al auge de los partidos neonazis que amenazan la democracia, pidió hoy en su clausura en Budapest el Congreso Judío Mundial (CJM).

"Las fuerzas democráticas deben de tomar acciones contundentes en contra de estas expresiones contemporáneas del extremismo", subraya el texto aprobado por el medio millar de delegados asistentes a la asamblea del CJM.

El documento pide a los ciudadanos europeos que no dejen que "el odio extremista" deteriore la convivencia y solicita a las autoridades tomar medidas para proteger el pluralismo.

Y en el caso de Hungría, donde la formación ultra Jobbik ha experimentado un gran avance en los últimos años, se solicita al gobierno que dé pasos "decisivos", incluidos "los legales" para defender a las minorías, como la gitana y la judía.

Uno de los motivos declarados para celebrar el CJM en Budapest era precisamente denunciar el auge del Jobbik y de expresiones xenófobas y antisemitas en Hungría.

Hace unos meses, por ejemplo, el portavoz adjunto de esa formación en el Parlamento húngaro, Márton Gyöngyösi, solicitó crear "listas de judíos" que puedan suponer un riesgo para la "seguridad nacional".

Jobbik, que obtuvo el 17 por ciento de los votos en las elecciones de 2010, congregó a cientos de personas el sábado pasado en una manifestación "antisionista y antibolchevique" en protesta por la celebración del CJM.

En la resolución se llama también a los países que sufrieron el Holocausto de alguna manera a que aprueben leyes que castiguen la negación de ese crimen contra la humanidad.

La resolución se aprobó después de la presentación de un estudio que destacó que la actual crisis económica en Europa es el caldo de cultivo de partidos neonazis que mezclan sus mensajes xenófobos y antisemitas con un anticapitalismo primario.

Tres formaciones destacan en ese informe por su peligroso extremismo: la griega Amanecer Dorado, la húngara Jobbik y la alemana NPD, según destacó su autor, Robin Shepherd.

También se recalcó que el extremismo antisemita está en auge en Eslovaquia, Suecia, Letonia, Austria y Francia, lo que demuestra que se trata de un problema que afecta a todo el continente.

El ascenso de esta ideología "es un verdadero problema en Europa", afirmó el autor del estudio ante la asamblea.

El mismo Shepherd declaró a Efe que resulta "interesante que en los países latinos del sur de Europa no hubo un crecimiento semejante (de las formaciones ultras) y es muy difícil determinar por qué".

Las condiciones sociales "están ahí", prosiguió Shepherd, para agregar que esa falta de extremismo de derechas es tal vez porque el "extremismo está en la izquierda política".

Aun así, el experto agregó: "Esto es solo el inicio, la crisis económica y social puede seguir durante años, veremos qué pasa, no solo en los países latinos, sino en todos los europeos".

Shepherd sí criticó en la asamblea que las autoridades griegas están "cerrando los ojos" ante el auge de la "peligrosa" y "antisemita" formación Amanecer Dorado, la cuarta más votada en las pasadas elecciones.

Tras los reproches, el líder de la comunidad judía griega, David Saltiel, avanzó que el Ministerio de Justicia heleno prepara un proyecto de ley para prohibir la incitación al odio racial, religioso, étnico y homófobo.

Este proyecto que aún debe pasar por el Parlamento griego impondrá penas de cárcel de entre tres meses a seis años, además de fuertes multas, sostuvo Saltiel.

El pasado domingo intervino en la inauguración el primer ministro conservador húngaro Viktor Orbán, quien aseguró que tendrá "cero tolerancia" frente a todo tipo de discursos antisemitas o excluyentes.

La CJM lamentó que el mandatario no hiciera referencia a los recientes incidentes antisemitas en el país y que tampoco "ofreciera garantías" de que su Gobierno se desmarca de forma clara del Jobbik.

El lunes participó en el encuentro el ministro de Exteriores alemán, Guido Westerwelle, quien declaró que "el antisemitismo no tiene cabida ni en Berlín, ni en Budapest ni en ningún otro sitio de Europa o del mundo".

La lucha contra el antisemitismo "se libra también para mantener nuestros valores compartidos, para mantener la democracia, los derechos humanos y la dignidad humana", destacó. EFE

mn-ll/acm

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