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Marco Antonio Muñiz se despide "dignamente" de su querido Puerto Rico

San Juan, 8 may (EFE).- El cantante mexicano Marco Antonio Muñiz, que a los 80 años enfrenta su retirada artística, está agradecido a Puerto Rico porque lo lanzó a la fama y ha venido a despedirse "dignamente", según dijo en una entrevista con Efe.

"Estoy diciéndole adiós a Puerto Rico, profesionalmente. Dignamente quiero que me recuerden con una garganta y con canciones que se grabaron al principio. No quiero causar lástima por estar aferrado a mi carrera", afirmó .

El intérprete de éxitos como "Adelante", "Compréndeme", "Capullito de alhelí" y "Por amor" presentará este jueves en Mayagüez y el sábado en Caguas su espectáculo "Homenaje a las madres, Marco Antonio Muñiz: La despedida".

"Cuando estoy en México pienso que estoy aquí y cuando estoy aquí pienso que estoy en México", dijo el cantante de Guadalajara, que abandonó a su casa y a una "madre modesta y espléndida" a los 13 años para cantar "en cantinas, tandas y donde hubiera oportunidad".

"Nunca tuve un sueño. Si hubiera tenido el sueño de venir a Puerto Rico, se me trunca. Siempre he tenido la gracia de conseguir las cosas sin tener que llamarlas", señalo Muñiz, quien desembarcó en Puerto Rico a principios de los años 60.

"El borimex", mezcla de boricua y mexicano, como se describe Muñiz por los lazos "muy emocionales" que ha tenido con Puerto Rico, dijo que en la isla ha recogido aplausos y vivido cosas bellas.

Antes de convertirse en el "Lujo de México", las canciones de Muñiz llegaron a Puerto Rico gracias a "disc-jockey" que traía las grabaciones para que las emisoras de radio emitieran sus canciones.

"Bendito sea, nunca supe quien era, pero es como el ángel guardián", dijo Muñiz.

Después fue invitado a interpretar sus primeras canciones en el programa de televisión "El show del mediodía", dirigido por el fenecido Luis Vigoreaux en el canal de WAPA-TV.

Además, Muñiz se presentaba en varios hoteles de la capital puertorriqueña y en especial en el Caribe Hilton, donde cantó durante 38 años.

"La primera puerta que se abrió en mi vida fue justamente este pueblo. Y de allá para acá dije que no podía irme", admitió Muñiz, quien dijo además que el cariño hacia Puerto Rico ha sido tan grande que en 1965 compró un terreno en la isla.

Un puertorriqueño, el cantante Danny Rivera, le dio la oportunidad de subir al escenario del Carnegie Hall de Nueva York para cantar con él.

"Me volví loco, y cuando salí a ese escenario y ese público se puso de pie no pude contener las lágrimas. Nunca me esperé nada, todo me ha venido gracias a la vida y gracias a papá Dios", subrayó Muñiz. EFE

jm/arm/cs/ar

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