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Ríos Montt se declara inocente de genocidio y su abogado pide su absolución

Carlos Arrazola

Guatemala, 9 may (EFE).- El exdictador guatemalteco José Efraín Ríos Montt, para quien la Fiscalía pide 75 años de prisión por los delitos de genocidio y crímenes de guerra, se declaró hoy inocente de los cargos, y su abogado solicitó sea absuelto por no haber evidencias en su contra.

"Me declaro inocente. Nunca he tenido la intención ni el propósito de destruir una etnia nacional. Mi situación de Jefe de Estado, mi ocupación, fue específicamente para retomar el rumbo de la nación que estaba en la borda", dijo Ríos Montt ante el Tribunal Primero A de Mayor Riesgo donde se realiza el histórico juicio, el primero por genocidio a un ex jefe del Estado.

El anciano general de 86 años aseguró que "nunca" autorizo, firmó, propuso ni ordenó "que se atentará contra una raza, una etnia o una religión".

"Nunca lo hice. Y de todo lo que han dicho no ha habido ninguna prueba que evidencia mi participación", dijo Ríos Montt, quien gobernó de facto Guatemala entre marzo de 1982 y agosto de 1983, período en el que según la Fiscalía unos 1.771 indígenas ixiles fueron asesinados a manos del Ejército bajo sus órdenes.

"Me presente voluntariamente ante el Ministerio Público porque no quería que me llamaran genocida. Nunca he sido genocida, nunca lo he ordenado, nunca lo he hecho", dijo, sobresaltado, al insistir en su inocencia.

Durante los más de 60 minutos de su declaración, Ríos Montt negó que en el período en que se desempeñó como Jefe de Estado y Comandante General del Ejército haya tenido conocimiento de las acciones contrainsurgentes que realizan las Fuerzas Armadas.

La única función que cumplió como Comandante General del Ejército durante los meses que gobernó el país fue hacer las convocatorias para reclutar soldados, otorgar condecoraciones y autorizar pensiones, aseguró.

"Aquí no hay cadena de mando, solo jerarquía. Pero hay autonomía de mando, y esa la da la jurisdicción de cada uno. En el área Ixil, el responsable era el comandante de Quiché, o de Gumarcaj, o en última instancia el comandante de patrulla, pero eso lo tiene que definir el Ministerio Público", indicó Ríos Montt.

La Fiscalía y los querellantes han pedido al tribunal declarar culpables de genocidio y crímenes de guerra a Ríos Montt y a su antiguo jefe de Inteligencia José Rodríguez, quien también es procesado, por haber ordenado la muerte de 1.771 indígenas ixiles, y que les imponga una pena de 75 años de prisión.

Por su parte, el abogado Francisco García Gudiel, defensor de Ríos Montt, al presentar las conclusiones del juicio pidió este jueves al tribunal "que borren cualquier rencor y cualquier odio" y que "emitan un fallo apegado a la ley".

"Me atrevo a pedir, por la falta de pruebas, la absolución total" de Ríos Montt, quien "tomó la decisión histórica de afrontar el momento coyuntural que se le puso en sus manos" de gobernar el país, argumentó el letrado.

Durante la guerra interna que vivió Guatemala entre 1960 y 1996, reconoció García Gudiel, "hubo excesos de ambas partes", pero no se cometió genocidio y delitos contra la humanidad.

"Creo que el Ministerio Público fue incapaz de probar la existencia de genocidio y 'deberes' (delitos) contra la humanidad. Nunca (se) probó (que) José Efraín Ríos Montt tenga participación directa en la comisión de esos delitos penales", señaló el defensor.

Al igual que Ríos Montt, el abogado responsabilizó al Ejército Guerrillero de los Pobres, la organización insurgente que operó en las zonas del denominado Triángulo Ixil, en el noroccidental departamento de Quiché, de haber involucrado a los civiles en la guerra.

En las próximas horas se tiene prevista la presentación de las conclusiones del abogado defensor de Rodríguez.

Luego de ello, el tribunal entrará a valorar las mismas y emitirá la sentencia sobre este histórico juicio, lo que no se descarta que pueda ocurrir este mismo jueves. EFE

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