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Candidatos conservadores podrían apoyar a Jalili frente a Rafsanyani en Irán

Teherán, 13 may (EFE).- Algunos de los principales aspirantes conservadores a la Presidencia de Irán manifestaron hoy que podrían renunciar en favor de Said Jalili, el jefe negociador nuclear del país, ante el reto que supone para ellos la candidatura inesperada del ex presidente reformista moderado Akbar Hashemi Rafsanyani.

Desde el cierre de la presentación de candidaturas el pasado 11 de mayo y hasta el 21 de este mes, los doce jurisconsultos y clérigos de alto rango del Consejo de Guardianes de la Revolución tienen de plazo para revisar a los 686 aspirantes a la Presidencia para decidir quienes son aptos para participar en las elecciones.

Rafsanyani, de 78 años, presidente de Irán entre 1989 y 1997 y que encabeza el Consejo del Discernimiento, que media entre los poderes del Estado, ha perdido poder en los últimos años, sobre todo desde que en 2011 dejó la Jefatura de la Asamblea de Expertos, pero sigue siendo una de las figuras políticas con más respaldo del país.

Pese a eso y a sus posturas reformistas moderadas, alejadas de las de los conservadores y también de los reformistas del Movimiento Verde, que boicotea los comicios del próximo 14 de junio, Rafsanyani mantiene una buena relación con el líder supremo, ayatolá Ali Jamenei, con el que se le ve con frecuencia.

Su candidatura a la Presidencia ha hecho reaccionar a los tres principales candidatos conservadores principalistas, patrocinados por Jamenei y agrupados en el "Comité 2+1": el diputado y ex presidente del Parlamento Gholam Ali Hadad Adel; el alcalde de Teherán, Mohamad Baqer Qalibaf; y Ali Velayati, asesor del líder supremo.

Estos tres debían haber elegido entre ellos un sólo candidato, según les solicitó hace meses Jamenei, pero no lo han hecho aún y, hoy mismo, dos de ellos, Hadad Adel y Velayati, según la agencia estudiantil Isna, han dicho que renunciarían en favor de Jalili, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, si el clero lo respalda.

La candidatura de Jalili, de 47 años, un hombre de la máxima confianza de Jamenei, que lo ha colocado como principal negociador nuclear de Irán con las grandes potencias, también ha sido una sorpresa y, junto a la de Rafsanyani, ha roto los esquemas de unos comicios que los principalistas pensaban ganar con holgura.

Hoy, Velayati admitió un cambio en su estrategia electoral y, en el mismo sentido, Hadad Adel, señaló que "lo sucedido en el último día de registro de candidatos crea una situación nueva que aumenta la necesidad de unión de los principalistas", por lo que apuntó que podrían agruparse en torno a la candidatura de Jalili.

Las críticas a Rafsanyani desde el sector más conservador no se han hecho esperar y, hoy mismo, el jefe de las milicias de los Voluntarios Islámicos (Basij), general Mohamad Reza Naqdi, ha arremetido contra él y le ha acusado, sin citarlo, de las protestas tras las denuncias de fraude en las presidenciales de 2009.

"El que llevó a las calles la conspiración en las anteriores elecciones no es un candidato apto", dijo Naqdi en declaraciones difundidas por la agencia local Fars, al instar al poderoso Consejo de Guardianes de la Revolución, que tiene poder para vetar a los aspirantes, a eliminar a Rafsanyani como candidato.

En el otro campo en discordia, el del entorno del presidente, Mahmud Ahmadineyad, enfrentado a los partidarios del ayatolá Jamenei, las perspectivas para su principal candidato, Esfandiar Rahim Mashaei, son dudosas, ya que es difícil que supere la barrera del veto del Consejo de Guardianes.

Los ultraconservadores islámicos, entre ellos varios miembros del Consejo de Guardianes, consideran a Mashaei, principal asesor de Ahmadineyad y con varios cargos nacionales e internacionales, un "hereje" dentro del régimen teocrático musulmán chií de la República islámica por sus posturas sociales más abiertas.

El sector de Ahmadineyad no cuenta con otro candidato de primera fila, por lo que, si Mashaei es eliminado, con la oposición no religiosa proscrita y los reformistas del Movimiento Verde excluidos, la batalla electoral por la Presidencia podría quedar en una batalla entre Jalili y Rafsanyani. EFE

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