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Fonseca, el entrenador sensación de Portugal, preparado para más altos vuelos

Antonio Torres

Lisboa, 21 may (EFE).- Considerado el entrenador sensación de la Liga lusa, Paulo Fonseca, de 40 años, dijo que está preparado para dar el salto a un campeonato extranjero después de conducir hasta un histórico tercer puesto al modesto Paços de Ferreira.

Fonseca, representado por Jorge Mendes -el mismo agente de grandes figuras portuguesas como José Mourinho o Cristiano Ronaldo-, comentó a EFE que le seduce especialmente tanto el fútbol español como el inglés, y analizó el brusco cambio que experimentó su vida profesional en apenas una temporada.

"Estoy preparado. Las cosas sucedieron muy deprisa, desde hace un año (cuando entrenaba en la Segunda) la evolución ha sido muy llamativa. Mi vida cambió completamente, pero estoy preparado. Es esto lo que quiero, continuar subiendo en mi carrera", aseveró el técnico.

En seis años, pasó de dirigir a los juveniles del Estrela de Amadora a conducir al Paços a la eliminatoria de acceso a la Liga de Campeones.

Este recorrido le permitió conocer de primera mano todas las divisiones inferiores de Portugal al entrenar al 1º de Diciembre, Odivelas, Pinhalnovense y al Desportivo das Aves, éste último ya en Segunda División, desde el que dio el salto a Primera el verano pasado.

Muy cercano a sus jugadores, con los que establece estrechos lazos, Fonseca es un metódico y ambicioso entrenador que pertenece a una nueva hornada de técnicos lusos que ha eclosionado al abrigo de José Mourinho.

Su "discípulo" más brillante por el momento ha sido André Vilas-Boas, que trabajó directamente con él y triunfa ahora como técnico del Tottenham inglés.

Rui Vitória, del Guimaraes; Marcos Silva, del Estoril; Pedro Martins, del Marítimo de Funchal; o Leonardo Jardim, del Sporting de Lisboa; son también nombres de la generación pos-Mourinho.

"Doy mucha importancia a las relaciones dentro de un equipo de trabajo. Defiendo la proximidad y la empatía. No podemos influir a nadie si no conocemos a las personas", destacó Fonseca.

Sus vivencias como futbolista -fue central del Estrela de Amadora y Vitória de Guimaraes, entre otros clubes-, la influencia de Mourinho y de otros entrenadores que tuvo, como el actual técnico del Benfica, Jorge Jesús, y su interés autodidacta han forjado su preparación.

A pesar de identificarse con el fútbol ofensivo del francés Arsène Wenger, técnico del Arsenal, asume la influencia que los métodos de Mourinho han tenido entre sus compatriotas.

"Ha revolucionado nuestra forma de pensar el entrenamiento y el juego, para casi todos nosotros. Nos podemos identificar más o menos, pero es una referencia", apuntó.

Otra inspiración de Fonseca es Jorge Jesús, al que conoció durante su época en el Estrela de Amadora. "Aprendí mucho con él. Principalmente a nivel táctico, en cuestiones de organización defensiva", admitió sin tapujos.

Dueño de un conciso discurso, el todavía técnico del Paços ha destacado en la actual Liga por construir un sólido equipo al que le gusta llevar la iniciativa de juego sea quien sea su rival.

"Es un equipo de construcción, de circulación, quiere jugar en el medio campo ofensivo. La marca de este equipo es la circulación de balón", analizó Fonseca, quien también destacó el fútbol del recién ascendido Estoril, que acabó quinto en puestos de Liga Europa.

En el Paços, un club con sólo 3,5 millones de presupuesto y 2.000 socios, el técnico es paradigma del "hacer más con menos", lema muy escuchado durante la dura crisis económica que atraviesa Portugal.

"Si tenemos en cuenta los medios de los que disponemos en Portugal comparado con lo que hay fuera, estamos muy limitados. Hemos hecho mucho con pocos recursos", expuso.

El técnico es considerado por medios lusos como uno de los candidatos al banquillo del Oporto y del Sporting de Braga, dos de los más importantes equipos del país, si finalmente se confirma la salida de sus actuales entrenadores.

Pendiente de una llamada de Mendes, Fonseca encara su futuro profesional con calma. Ni siquiera un vestuario plagado de estrellas le asustaría.

"Todavía no tuve futbolistas con demasiado ego en mis plantillas, pero nada que una buena conversación no puede superar", asumió con una sonrisa. EFE

atc/otp/ism

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