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Iglesia católica argentina cuestiona nueva ley de fertilización asistida

Buenos Aires, 17 jun (EFE).- La Iglesia católica de Argentina consideró hoy que la recientemente aprobada ley de fertilidad asistida, que garantiza el acceso a todo tipo de tratamientos de reproducción asistida, es una "legalización de nuevas formas de manipulación de vidas humanas en etapa embrionaria".

De esta forma, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina expresó su preocupación ante la nueva norma, aprobada por el Parlamento el pasado 5 de junio.

La nueva ley de fertilización asistida obliga la inclusión de estas prácticas en el Programa Médico Obligatorio (PMO) de las empresas de medicina prepagas, obras sociales y hospitales públicos de Argentina.

En un documento difundido hoy, la cúpula episcopal reafirmó que "no todo lo técnicamente posible es ética y jurídicamente aceptable", sostuvo que la trasmisión de la vida humana goza de tal dignidad que "no puede estar sometida a parámetros técnicos" y advirtió que entre los bienes afectados se encuentra el derecho a la identidad de los niños concebidos.

"La ley, en su artículo 2, dispone que estas técnicas se apliquen para conseguir un embarazo. Más allá de las consideraciones bioéticas de fondo, entendemos que ello refleja una finalidad claramente reproductiva en el espíritu de la ley que excluiría cualquier posibilidad de destruir embriones", expresaron los obispos.

El documento señala en este sentido que, ya con esta ley aprobada, "para limitar daños y contribuir al bien común, es necesaria una expresa prohibición de cualquier forma de destrucción de embriones humanos, o de su utilización para fines comerciales, industriales o de experimentación".

"Nuestro país tiene una sabia y humanista tradición jurídica de protección de la vida humana desde la fecundación. Esta protección, lejos de ser expresión de una visión religiosa, es manifestación del respeto que merece cada vida humana y que está en la base del funcionamiento del sistema de derechos humanos", sostuvieron los obispos.EFE

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