Disturbios en la ciudad brasileña de Salvador antes del Uruguay-Nigeria

Manuel Pérez Bella

Salvador (Brasil), 20 jun (EFE).- Las protestas que se han extendido por todo Brasil degeneraron hoy en disturbios entre cientos de manifestantes y la policía en el centro de Salvador, capital de Bahía (noreste), cerca del estadio de fútbol en el que juegan Uruguay y Nigeria.

La marcha congregó a decenas de miles de personas, que en su mayoría se manifestaron de forma pacífica, aunque cientos de ellos se enfrentaron a las autoridades con piedras y adoquines.

La policía, con un gran despliegues y usando gases lacrimógenos, contuvo la marcha a cerca de tres kilómetros del estadio Fonte Nova, previo al inicio del partido de la Copa Confederaciones.

Los choques de mayor intensidad se registraron en la plaza João Mangabeira, una amplia rotonda con dos canchas de fútbol de tierra en su centro, donde la policía montó un retén con el objetivo de frenar el avance de la marcha, que se dirigía hacia la laguna Dique de Tororó, a las puertas del estadio.

En ese lugar, un grupo de manifestantes prendió fuego a carteles y a un contenedor de basuras, que fue empujado hacia los uniformados, mientras que centenares de personas pedían evitar la violencia.

"Sin violencia, sin violencia", gritaban los manifestantes a la policía, al tiempo que la abucheaban por el uso de gases lacrimógenos.

Un joven mostró a Efe un casquillo de bala que, según él, fue disparado por la policía al aire para amedrentar al grupo, que aguantó en el lugar varias horas.

La policía trató de forzar el repliegue de los manifestantes con el lanzamiento de gases y breves cargas de la unidad de caballería.

Muchos de los presentes, en su mayoría jóvenes, portaban pancartas contra la corrupción y la falta de inversiones en servicios públicos, dos de las principales banderas de las protestas.

"No hay educación, ni seguridad, ni salud, sólo corrupción. Bienvenidos a Brasil", decía en inglés un cartel portado por un manifestante.

Hoy tuvieron lugar protestas en un centenar de ciudades de Brasil, dando seguimiento a la ola de protestas que se inició hace una semana por el alza del precio del transporte en Sao Paulo y que han catalizado el descontento con otros problemas sociales.

Pese a que ayer el Ayuntamiento revocó esa subida, del mismo modo que Río de Janeiro y decenas de otras ciudades, las movilizaciones se han mantenido para protestar también contra el alto gasto en la realización de la Copa de las Confederaciones de fútbol.

La represión violenta por parte de la policía de la movilización del pasado jueves en Sao Paulo avivó el movimiento que según las autoridades, logró convocar a unas 250.000 personas el pasado lunes en acciones en todo el país, la mayor manifestación desde hace más de dos décadas.

Convocados por las redes sociales, los manifestantes respondieron hoy en masa a la llamada a gritar en el espacio público brasileño con movilizaciones muy numerosas en ciudades como Río de Janeiro, Sao Paulo, Recife y Brasilia. EFE

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