Kirguizistán denuncia acuerdo con EEUU sobre centro tránsito aéreo de Manás

Moscú, 20 jun (EFE).- El Parlamento de Kirguizistán denunció hoy el acuerdo con EEUU sobre el centro de tránsito aéreo de Manás, la única base norteamericana en Asia Central y que Washington quería prorrogar tras el repliegue de sus tropas de Afganistán en 2014.

Los diputados de la república centroasiática aprobaron por mayoría -94 votos a favor y 5 en contra- el proyecto de ley presentado el mes pasado por el Gobierno, según informan las agencias rusas.

La denuncia del acuerdo, firmado en junio de 2009, será promulgada en el plazo de un mes por el presidente kirguís y entrará en vigor el 11 de julio de 2014.

Dicho acuerdo convirtió la base aérea estadounidense cercana a la capital kirguís, Biskek, en un centro de transporte de mercancías crucial para la operación aliada contra los talibanes y Al Qaeda en Afganistán.

En 2009 las tropas norteamericanas ya tuvieron que abandonar la vecina Uzbekistán, por lo que el próximo año EEUU dejará de tener presencia en la estratégica región de Asia Central, limítrofe con Afganistán, Pakistán, Irán, Rusia y China.

Algunos diputados opositores kirguises tacharon hoy de precipitada la decisión y la vincularon con las promesas de ayuda financiera de Rusia, que cuenta con su propia base aérea en Kant, a unos 40 kilómetros de Biskek.

En agosto del pasado año Rusia alcanzó un acuerdo con Kirguizistán para que sus tropas permanezcan otros quince años su territorio.

Los secretarios de Estado y Defensa norteamericanos, Hillary Clinton y Leon Panetta, viajaron a Biskek para convencer a las autoridades sobre la importancia de prorrogar el acuerdo sobre el centro de tránsito.

Washington mantiene que, además de la importancia que Manás tiene para la ISAF -la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad-, la presencia estadounidense en la zona es crucial para combatir el terrorismo y el integrismo islámico en Asia Central.

Mientras, Kirguizistán mantiene la postura de que la base de tránsito debe dejar de ser una instalación militar para convertirse en un centro de aviación civil kirguís.

Presionado por Rusia, el derrocado presidente kirguís, Kurmanbek Bakíev, decidió a principios de 2009 cerrar la base, que acogía tropas aliadas desde 2002, tras desacuerdos con Washington sobre el pago del alquiler de las instalaciones, el estatus de los militares y su impacto ecológico.

No obstante, varios meses después EEUU y Kirguizistán alcanzaron un acuerdo válido por doce meses y renovable automáticamente cada año para reemplazar la base militar por un centro de tránsito, que comenzó a operar en agosto de 2009 y por el que pasan más de medio millón de pasajeros anualmente.

El Kremlin, que también busca prolongar hasta mediados de siglo su presencia militar en la vecina Tayikistán, y China han exigido a EEUU que ponga plazo a su presencia en Asia Central, región que considera su patio trasero.EFE