El disidente Chen Guancheng pide a Taiwán que impulse la democracia en China

Taipei, 23 jun (EFE).- El disidente chino Chen Guangcheng, que protagonizó un conflicto diplomático entre Pekín y Washington el año pasado, destacó hoy, en un discurso ante el Parlamento taiwanés, la importancia de Taiwán para impulsar la democracia en China.

Taiwán debe intensificar sus lazos con el régimen chino, "pero también con los activistas en favor de la democracia, porque representan la verdadera voz del pueblo", dijo Chen, que abandonó su país en 2012 tras solicitar refugio en la Embajada de EEUU en Pekín.

"Surgen numerosos movimientos en favor de los derechos humanos por toda China continental y el pueblo se está despertando paulatinamente", explicó el disidente, que consideró "inevitable" la democratización en China continental.

En su discurso ante cerca de 200 parlamentarios, titulado "Los derechos humanos, fundamentos de los lazos en el Estrecho", el abogado autodidacta ciego resaltó que si Taiwán no presiona para impulsar la democracia en China, "sufrirá presiones negativas sobre su sistema democrático".

La democracia, los derechos humanos y el imperio de la ley no son "occidentales", "sino universales", aseguró, y consideró que, en ese sentido, Taiwán es un ejemplo.

Así, afirmó que quiere empaparse de "todos los aspectos de su democracia", estado de Derecho, libertad social y de asociación, y de la fusión de la cultura tradicional con la modernidad en la isla.

El disidente ciego llegó a Taiwán el pasado domingo para un viaje de 18 días, invitado por la Asociación Taiwanesa por los Derechos Humanos en China y con el apoyo del opositor e independentista Partido Demócrata Progresista (PDP) y de grupos de derechos humanos.

A pesar de no recibirle para no airar a China -con la que está embarcado en un proceso de distensión y acercamiento económico-, el presidente taiwanés, Ma Ying-jeou, dijo ese día que acortar distancias en derechos humanos y democracia "es el camino más corto para romper la barrera psicológica" entre Taiwán y China.

Mañana, Chen presentará su nueva obra "El libro de los vivos y los muertos", sobre la represión política en China.

Durante su viaje, el disidente tiene previsto ofrecer discursos ante universidades, entrevistas con importantes políticos y numerosas visitas a instituciones.

Chen fue sentenciado a cuatro años y tres meses de prisión en 2006 por defender los derechos humanos y oponerse a la práctica de abortos forzados para quienes violaran la política china del hijo único. Tras su liberación, en 2010, quedó bajo arresto domiciliario ilegal.

En abril de 2012, Chen se fugó de su casa y se refugió en la embajada de EEUU en Pekín, lo que suscitó un conflicto diplomático entre los dos países, que se resolvió con la autorización china para permitir la marcha del disidente a EEUU con su esposa y dos hijos para estudiar derecho en la Universidad de Nueva York.

En los últimos días, el disidente ciego ha protagonizado una polémica con la Universidad, al denunciar que la institución, que planea un campus en Shanghái, ha decidido poner fin a su colaboración con él por presiones chinas.

Tanto la Universidad como el Gobierno chino han negado este extremo. EFE