Líderes negros esperan que muerte de Trayvon Martin no sea en vano en EEUU

El proceso por la muerte del joven negro Trayvon Martin a manos del peruano-estadounidense George Zimmerman es un asunto de igualdad ante la justicia, defendieron activistas afroamericanos en un cabildo realizado en Florida horas después de que empezara el juicio.

"Este es un asunto de equidad ante la justicia", afirmó Benjamin Crump, el abogado de los padres de Martin que fue recibido como estrella en la discusión organizada en una iglesia de Goldsboro, el histórico barrio negro de Sanford, pequeña ciudad en el centro de Florida (sureste de Estados Unidos).

Un centenar de personas atendieron al llamado de la organización National Association for the Advancement of Colored People (NAACP) que reunió al interior de la iglesia Allen Chapel African Methodist Episcopal a concejales, vecinos, pastores y representantes de la Unión Estadounidense de los Derechos Civiles (ACLU).

El objetivo era discutir sobre diversos aspectos del juicio que hace año y medio dividió a la población en Sanford y detonó un debate sobre las armas y el racismo en Estados Unidos.

Los líderes que tomaron el micrófono coincidieron en reclamar un juicio justo, respetar cualquiera sea el veredicto, confiar en el sistema de justicia y sobretodo "seguir luchando porque cambien las leyes de armas, el prejuicio racial y las detenciones o muertes injustas", como indicó Brendien Mitchell, representante de la división juvenil de la NAACP.

"No estamos aquí pidiendo un tipo de veredicto. Todo lo que pedimos es un veredicto justo", agregó Mitchell tras llamar a seguir trabajando por cambios una vez termine este juicio.

Varios de los asistentes expresaron su frustración por la selección de las seis miembros del jurado que decidirá la suerte de Zimmerman, que son todas mujeres, cinco blancas y una hispana.

"Por qué no hay ni un solo jurado negro, yo pienso que eso es una burla", dijo a la AFP H. Alexander Duncan, un hombre de 33 años, que asistió como público a las audiencias donde entrevistaron a los candidatos a jurados.

Turner Clayton, presidente de la NAACP en el condado de Seminole, donde se encuentra Sanford, dijo que les "hubiese encantado tener un jurado más diverso (...) Esperamos que este jurado llegue a un veredicto justo e imparcial".

Willy James, encargado del bar Mama Coot's Place, en Goldsboro, coincidió con varios de sus vecinos al señalar que "no se trata de un caso con implicaciones raciales, es un asunto criminal".

"Creo que esto se debe a la mala decisión tomada por una persona que mató a otra persona y eso lo tiene que castigar la justicia como lo haría en cualquier otro caso", dijo este hombre de 62 años.

Varias de las mujeres que participaron en la discusión dijeron que "la muerte de Trayvon Martin no puede ser en vano: Tenemos que cambiar las leyes de armas", indicó Lucile Jackson.

"Este siempre ha sido un caso de igualdad ante la justicia. George Zimmerman es la peor pesadilla de cualquier padre, juzgando sobre quién puede o no estar en su vecindario: Si usted mata a un joven desarmado, usted tiene que ser arrestado", arengó Crump al público provocando aplausos de pie.

Zimmerman, que colaboraba en su vecindario como vigilante voluntario, disparó y mató a Martin, de 17 años, el 26 de febrero de 2012 en una urbanización privada en Sanford.

Zimmerman alegó que disparó en defensa propia porque estaba siendo atacado por Martin.

En Florida una permisiva ley sobre el uso de armas permite emplearlas cuando se sienta una amenaza de muerte, lo cual da inmunidad ante la justicia.

El lunes, los abogados de Zimmerman y fiscales estatales que lo acusaron de homicidio en segundo grado, dieron inicio al juicio en la Corte del Condado de Seminole en Sanford, más de 400 al noreste de Miami.

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