Amsterdam revive el universo de Fellini en la mayor antológica sobre cineasta

Maite Rodal.

Amsterdam, 29 jun (EFE).- El universo del cineasta italiano Federico Fellini, sus musas y obsesiones recobran vida desde hoy en el Museo del Cine de Amsterdam (EYE), que en colaboración de la Fundación Fellini de Suiza, expone la mayor antológica sobre el director de "La dolce vita".

"Pensada como un laboratorio del mundo de Fellini, la exhibición recorre sus fuentes de inspiración y está dividida en las temáticas que se repiten en su obra", dijo el director de exposiciones del museo, Jaap Guldemond, durante la presentación de la muestra.

La exhibición arranca con un tráiler de "La dolce vita" (1960), que hace sumergirse al visitante en la exuberancia de las siluetas femeninas de la fantasía "felliniana", así como en el mundo del circo que fascinaba al maestro.

La protagonista de ese film, Anita Ekberg, a punto de cumplir 82 años pero "lúcida como a los 20", según sus propias palabras, recordó en Amsterdam cómo fue la grabación de la más famosa de las escenas de la película, en la que ella se encuentra con el actor Marcello Mastroianni en la Fuente de Trevi, en Roma.

"Era enero, el agua venía de todas partes, tuvimos que repetir la escena tres veces, Marcello llevaba un pantalón de agua que no le sirvió para nada y, al acabar, yo no sentía las piernas, por lo que me trae malos recuerdos... Pensé que me helaba hasta la muerte", explicó con humor la actriz sueca, que va en silla de ruedas desde que tuvo un accidente doméstico en 2011 en el que se rompió ambas caderas.

Tras visitar la muestra, la actriz señaló a Efe que no es melancolía, sino un sentimiento "agradable, de gran honor" el que la invade.

"Aquí hay más fotos de las que yo misma tengo, pero la verdad es que no necesito las fotos para nada", comentó resoluta ante la prensa, mientras, con un póster de aquella película de fondo, afirmaba que "hoy en día ya no quedan actrices como las de antes".

La musa de Fellini también recordó que su primer encuentro con el director fue "desagradable", porque trabajaba de forma improvisada, sin un guión definido previamente, algo que con el tiempo llegó a "encantarle": "Fellini dejaba sentir a los actores".

Junto con la obsesión por las mujeres ("me gustan todas las mujeres", llegó a decir el director), la exposición muestra otros temas recurrentes en la trayectoria profesional de Fellini.

"Los recuerdos de infancia los evoca, por ejemplo, a través de la profesora de matemáticas estricta o la imponente estanquera de 'Amarcord' (1973)", dijo el director de exposiciones del EYE, un edificio con forma de ojo situado a la vera del mar interior IJ, que baña la capital holandesa.

Las fiestas y bailes, así como las recurrentes referencias a la iglesia católica, se recogen también en la muestra, que mezcla fragmentos de la filmografía de Fellini con fotografías personales, carteles y diarios de la época.

Para Guldemond, "la cultura popular en general y el desarrollo de los medios de comunicación en particular son temas que persiguen a Fellini en toda su carrera", en la que el "maestro", fallecido hace 20 años, cosechó dos docenas de películas y cinco Óscars.

Esos premios recayeron en sus filmes "La Strada" (1954), "Le Notti di Cabiria" (1957), "Ocho y medio" (1963), "Amarcord" (1973) y en 1993 recibió un Óscar Honorífico por su trayectoria profesional.

La obra de Fellini, influida por el mundo del psicoanálisis a partir sobre todo de "La Strada" (1954), se ha convertido en todo un concepto en el que se mezclan ideas como la decadencia, lo absurdo, la sensualidad y la exuberancia.

También el concepto de "paparazzi" como hoy se conoce tiene su origen en la filmografía de Fellini, que en "La dolce vita" nombra por primera vez como "paparazzo" (mosquito en italiano) al fotógrafo encarnado por el actor Walter Santesso, que representa a quien fuera el más famoso de la época en Italia, Tazio Secchiaroli.

Aunque el director llegó a dibujar sus sueños a petición de su propio psicoanalista, su filmografía "tiene más relación con la realidad de lo que pensamos", apuntó el conservador.

También especificó que incluso las escenas más absurdas, como el transporte de una imagen de Cristo por helicóptero, "tienen una conexión con momentos reales". EFE

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