Grandes eventos deportivos motivan protestas en Brasil, según organizador

Río de Janeiro, 28 jun (EFE).- La "imposición" de grandes eventos deportivos es uno de los motivos de la ola de protestas ocurrida en Brasil, según dijo a Efe Gustavo Mehl, uno de sus organizadores, quien abogó por una agenda mejor delineada de reivindicaciones para que las manifestaciones tengan mayor impacto.

Mehl es miembro del Comité Popular de la Copa del Mundo y de los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro, que ha convocado una manifestación para el domingo con motivo de la final de la Copa Confederaciones entre España y Brasil.

"No es de extrañar que estas manifestaciones nacen con esta proporción durante la Copa. La gente está descontenta con la forma en que los megaeventos deportivos se están imponiendo en las ciudades, que influyen en las políticas públicas para satisfacer intereses privados", dijo.

Las principales reivindicaciones de ese Comité son cancelar la privatización del Maracaná, protestar por la retirada de un grupo de indígenas que ocuparon durante años el Museo del Indio, contiguo al estadio, y parar con los desalojos de inmuebles para la celebración de grandes eventos en Río de Janeiro.

Mehl destacó las contradicciones ocurridas a su juicio entre la FIFA y el gobierno del Estado de Río de Janeiro respecto a la retirada de los indígenas de la llamada "Aldea Maracaná".

"La FIFA declaró que no requiere el desalojo de los indios y que estaba en contra de la demolición de edificios históricos (el museo), desmintiendo al gobernador de Río de Janeiro Sérgio Cabral, quien dijo públicamente que estos temas eran requisito de FIFA", dijo.

Mehl opinó que las protestas tienen que tener una agenda bien definida, especialmente después de que lograra que las autoridades aceptaran la primera demanda, la derogación del aumento del valor del transporte público.

"Nuestras directrices tienen mucho que ver con las insatisfacciones con respecto al Mundial y los Juegos Olímpicos, la relatividad de los derechos, el gasto público, la privatización", dijo.

"Nosotros no respondemos por todas las personas que van a las calles, pero nos asumimos como un grupo que es referencia en este campo y tenemos nuestras demandas en este sentido", dijo.

Los manifestantes han salido a las calles por una variedad de temas, como el combate a la corrupción y la demanda de mejores servicios públicos de transporte, salud y educación.

Para Mehl la lucha por temas genéricos, como la corrupción, puede acarrear una pérdida de foco al movimiento.

"Estamos en contra de la corrupción, así como todos. No conozco a nadie que esté a favor. Queremos hablar sobre la corrupción, pero en las relaciones entre las grandes empresas y los gobiernos, o cómo se gestiona el fútbol en Brasil en relación con medios de comunicación, la CBF, los clubes, la FIFA, por ejemplo", dijo.

"Hacer una agenda de corrupción sin apuntar los agentes de la misma vacía nuestras razones y puede trivializar el movimiento", afirmó.

Pedir la destitución de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, también está lejos de ser una solución, en opinión de Mehl.

"Tenemos una gran cantidad de críticas contra el Gobierno Federal, pero sabemos que no es una solicitud de destitución genérica que lleva la gente a la calle. Las demandas tienen que ser fuertes", concluyó.

Para Mehl, a pesar de que el proceso de agitación se inició como una reacción ante los altos costos del transporte público en São Paulo, el movimiento sólo alcanzó el nivel nacional debido a la propia acción excesiva de la policía.

"Al principio de las manifestaciones se reunieron algunos cientos de personas, pero ahí comenzó una fuerte represión policial", dijo Mehl, quien explicó que esa acción espoleó "la lucha contra la violencia policial y la criminalización de las protestas".

Otro de los factores fue lo que él llama la "democratización de los medios de comunicación", en referencia a la comunicación entre personas por internet.

"Hubo una distorsión en la forma en que los medios de comunicación divulgaron la manifestaciones, criminalizando el movimiento. Mientras tanto, en internet se mostró el otro lado, la visión de las personas que participan en estas manifestaciones y así la información se democratizó", dijo.