Justicia mexicana dicta formal prisión a exgobernador por lavado de dinero

La justicia mexicana dictó auto de formal prisión contra el exgobernador del estado mexicano de Tabasco (sureste) Andrés Granier, por los delitos de lavado de dinero y defraudación fiscal, informó el martes el Consejo de la Judicatura de la Federación.

Una juez federal en la capital dictó "auto de formal prisión" en contra de Granier, como probable responsable del delito de "defraudación fiscal equiparada", dijo el consejo en un comunicado.

El lunes otra juez también en el Distrito Federal dictó otro auto de formal prisión por el delito de "operaciones con recursos de procedencia ilícita", debido a que al exgobernador se le acreditó que son de procedencia ilícita más de 35 millones de pesos (2,6 millones de dólares) depositados en sus cuentas bancarias entre 2007 y 2012.

Granier, del Partido Revolucionario Institucional (PRI, en el poder) y quien gobernó el estado de Tabasco de 2007 a 2012, fue recluido la semana pasada en una cárcel en la Ciudad de México, luego de permanecer una semana bajo detención preventiva en un lujoso hospital del sur de esta capital, donde fue tratado por problemas cardiacos.

La detención de Granier se originó a petición de la fiscalía de Tabasco que lo investiga por el desvío de al menos 1.900 millones de pesos (casi 150 millones de dólares) de la gobernación destinados a programas sociales.

La investigación se inició en mayo, cuando las autoridades encontraron escondidos más de siete millones de dólares en un inmueble aparentemente relacionado con el exsecretario de Finanzas de Tabasco José Manuel Saiz, también encarcelado.

Granier protagonizó otro escándalo hace unas semanas cuando medios de comunicación mexicanos difundieron una grabación en la que se le escucha en aparente estado de embriaguez haciendo alarde de un guardarropa compuesto por más de 400 trajes y 1.000 camisas, comprados en lujosas tiendas de Estados Unidos. El político pidió luego disculpas públicas y negó la veracidad de lo dicho.

Tabasco, con costas en el Golfo de México, es una de las regiones más pobres de México y escenario de confrontaciones entre bandas del crimen organizado que extorsionan a sus pobladores y a inmigrantes indocumentados que intentar llegar a Estados Unidos.

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