La visita de la troika a Portugal se vuelve a aplazar por la crisis política

Lisboa, 11 jul (EFE).- La próxima visita de los técnicos de la troika a Portugal, que estaba prevista para el 15 de julio, volverá a ser aplazada y se pospondrá mes y medio debido a la crisis política abierta en el país, según informó hoy el Gobierno luso.

En un comunicado, el Ministerio de Finanzas precisó que la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) aceptaron la petición del Ejecutivo para retrasar la octava evaluación al cumplimiento del programa de ajustes acordado a cambio de su rescate, concedido en mayo de 2011.

Desde Finanzas apuntaron a "la actual situación política" como la responsable de este aplazamiento, en referencia a la incertidumbre que rodea el futuro del Gobierno portugués desde hace diez días.

Esta última demora provocará que la octava y novena evaluación se lleven a cabo de forma conjunta, y está previsto que comiencen "a finales de agosto o principios de septiembre", según estas mismas fuentes.

La troika -Comisión Europea, Banco Central Europeo y FMI- ya había aplazado este próximo viaje a Lisboa debido a las dificultades para concluir la séptima evaluación, afectada por la sentencia del Tribunal Constitucional que anulaba varios ajustes realizados por el Ejecutivo luso y obligó a aprobar cortes alternativos.

Los técnicos abandonaron Lisboa en marzo y dieron su visto bueno al progreso realizado por Portugal, aunque tuvieron que volver en abril en una "misión extraordinaria" para analizar la adopción de nuevas medidas que compensaran el fallo del Constitucional, conocido apenas unos días antes.

El Ejecutivo luso anunció que había llegado a un acuerdo con la troika finalmente en mayo, aunque no fue hasta junio que la UE y el FMI liberaron los tramos de ayuda correspondientes, por valor de 2.000 millones de euros.

Todo ello retrasó el inicio de este octavo examen a Portugal, y que finalmente se postergará un mes y medio más, coincidiendo con la novena evaluación.

Los organismos internacionales esperan así dar tiempo al país para que resuelva la actual crisis política, que se prolonga desde el pasado 2 de julio.

Ese día presentó su dimisión "irrevocable" Paulo Portas, titular de Exteriores y líder del partido que garantiza la mayoría parlamentaria de la coalición conservadora en el Gobierno, lo que colocó al borde de la ruptura esta alianza.

El primer ministro luso, Pedro Passos Coelho, decidió no aceptar su renuncia y tras intensas negociaciones logró convencer a Portas de continuar en el Ejecutivo a cambio de otorgarle mayor influencia en su gabinete.

Esta solución, sin embargo, no fue aceptada ayer por el jefe de Estado, Aníbal Cavaco Silva, quien instó a los dos partidos conservadores y al socialista -principal grupo de la oposición- a llegar a un acuerdo para formar un Gobierno de salvación nacional que se prolongue por lo menos hasta junio de 2014, cuando Portugal dejará de recibir la ayuda internacional.

Las consultas para facilitar este acuerdo comenzaron hoy con una ronda de entrevistas entre el presidente portugués y los líderes de los tres principales partidos del país. EFE