Uruguay encontró un equipo para soñar rumbo a Rusia-2018

Uruguay no pudo conseguir el sábado un histórico primer título mundial en la categoría Sub-20, pero el brillante plantel que alcanzó el subcampeonato parece garantizar el relevo generacional, de cara al ciclo que conduzca a la cita absoluta de Rusia-2018.

Brasil-2014 puede que llegue demasiado pronto para muchos de estos jugadores, en pleno proceso de maduración y crecimiento, pero por edad sería el siguiente Mundial donde deberían estar en su plenitud y donde podrían estar en condiciones de asumir gran parte de la responsabilidad.

El 'Ingeniero' Juan Verzeri, el maestro de este grupo y el técnico que les ha guiado a la plata en Turquía-2013, quiso rendir homenaje a sus muchachos después de la final.

"Estoy muy orgulloso de estos jugadores. Hemos hecho un gran torneo y estoy convencido de que les espera un gran futuro. Ese es en el fondo nuestro objetivo, formar jugadores que puedan servir en el futuro a la selección mayor", comentó el seleccionador.

Las grandes estrellas de las etapas recientes de Uruguay pasaron primero por el Mundial Sub-20, aunque la mayoría con peor suerte y un balance más discreto que el conseguido hoy por este grupo.

Enzo Francescoli cayó en los cuartos de Australia-1981, igual que Rubén Sosa en México-1983, mientras que Diego Forlán alcanzó las semifinales en Nigeria-1999. Luis Suárez y Edinson Cavani, en Canadá-2007, se quedaron antes, en los octavos de final.

Ahora este grupo liderado por el atacante Nicolás López, elegido segundo mejor del torneo (Balón de Plata), ha igualado el subcampeonato de Malasia-1997, conseguido gracias a Nicolás Olivera y Marcelo Zalayeta, las estrellas de aquel plantel de hace dieciséis años.

No sólo López, con experiencia ya en un grande europeo como la Roma italiana, tiene una gran proyección.

Giorgian De Arrascaeta, Diego Laxalt, Sebastián Cristóforo, Gastón Silva, José Giménez, Felipe Avenatti, Gonzalo Bueno... Son muchos los nombres de este grupo que han dado muestras de su calidad en estas tres semanas.

El arquero Guillermo De Amores, Guante de Oro al mejor en su puesto en esta edición, deseó después del partido en declaraciones a la AFP que este equipo pueda tener continuidad en la mayor y con ello nuevas oportunidades.

"Somos un país pequeño, pero grande en fútbol, y estoy seguro de que este equipo tendrá otras oportunidades, quizá con la mayor. Espero que en el futuro tengamos una nueva oportunidad", afirmó.

De Amores ha vivido los dos subcampeonatos mundiales juveniles del equipo, el del Sub-17 de 2011 como suplente y ahora el del Sub-20 como titular y protagonista.

En términos similares se manifestó el capitán Gastón Silva, también a la AFP, soñando con que el destino guíe a gran parte de sus compañeros de la Sub-20 a retos apasionantes con la absoluta.

"Ojalá se pueda llegar a la selección mayor, eso siempre es una alegría y un orgullo. Seguir vistiendo la camiseta celeste es muy lindo", señaló.

En la víspera, el propio Silva había dicho en una rueda de prensa que sería "un sueño" poder estar con Uruguay en el Mundial de Brasil-2014, para el que el equipo de Óscar Tabárez tiene que conseguir primero su clasificación en las eliminatorias sudamericanas, donde va quinto del grupo único, en posición de repechaje.

Si Uruguay logra su pasaje a Brasil, como la lógica indicaría, puede que alguno entre en la lista del 'Maestro', pero por edad sería en las eliminatorias hacia Rusia-2018 donde esta generación de Turquía debería ir asumiendo un papel cada vez más importante.

Por el momento ilusionaron a los hinchas charrúas durante tres semanas y les hacen soñar con un futuro esperanzador en un país donde, como dijo el seleccionador Verzeri, "el fútbol se lleva en los genes".

dr-pa