Divisas de países emergentes golpeadas por la reactivación de Estados Unidos

Las divisas de grandes países emergentes están sufriendo una caída espectacular provocada por la perspectiva de una restricción monetaria en Estados Unidos y por su propia desaceleración económica, como en los casos de India y Brasil.

Las devaluaciones son vertiginosas. En solo tres meses, la rupia india ha perdido en torno al 19,5% de su valor ante el dólar y cayó el martes a su mínimo histórico, a 64,12 rupias por dólar.

El real brasileño cayó en proporciones similares, hasta alcanzar el lunes los 2,4160 reales por dólar, cruzando por primera vez desde el 3 de marzo de 2009 la barrera de 2,4 unidades por billete verde.

Estos movimientos de repliegue -observados también en divisas como el baht tailandés, la rupia indonesia o el ringgit malasio- se ha acelerado en las últimas semanas, a medida que crecían las especulaciones sobre el inicio cercano de la disminución de las medidas de expansión monetaria adoptadas por la Reserva Federal estadounidense (Fed) para reactivar a la economía de la primera potencia mundial.

"Los mercados asiáticos (entre otros) se han beneficiado del dinero fácil que representaban las inyecciones de liquidez de la Fed (en el sistema financiero estadounidense) pero la perspectiva de una reducción de esa liquidez alimenta los temores de una clara aceleración de la fuga de capitales" de los emergentes, explicó Ishaq Siddiqi, analista del corredor de bolsa ETX Capital.

Estas liquideces habían alimentado, en lo más fuerte de la crisis financiera mundial, un refuerzo de estas monedas, gracias a unas tasas de rendimiento más elevadas que las de las potencias occidentales del G7.

Con señales cada vez más marcadas de que la reactivación estadounidense gana velocidad, los inversores extranjeros repatrian los fondos invertidos en las economías emergentes cuyo crecimiento muestra señales de estancamiento y buscan a colocarlos en activos vinculados al crecimiento de la primera economía mundial, añadió Siddiqui.

Pero la recuperación estadounidense no es la única responsable de la caída de las monedas emergentes.

Para Michael Newson, analista del corredor CMC Markets, "la desaceleración del crecimiento económico observado en estas regiones, entre ellos en India y en Brasil, fuerza a los inversores a mirar más de cerca los problemas estructurales que sufren estas economías".

Un diagnóstico que confirma Wellington Ramos, analista de la calificadora de riesgo Austin Rating en Sao Paulo: "Debido a la aversión al riesgo, los inversionistas retiran sus activos para ubicarlos en títulos menos rentables pero con rendimientos más seguros", señaló.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ya advirtió el mes pasado sobre el riesgo "creciente" de desaceleración en países emergentes como Brasil, Rusia, India o China (que junto a Sudáfrica conforman el grupo BRICS), cuya pujanza apuntaló en los últimos años la actividad económica mundial, golpeada por la recesión en la zona euro.

Varios bancos centrales de países emergentes ya adoptaron o están preparando medidas para frenar la devaluación de sus monedas y contener los riesgos inflacionarios concomitantes.

El Banco Central de Brasil elevó en julio la tasa de interés anual a 8,5%, desde un mínimo histórico de 7,25% vigente hasta abril.

El Banco Central de Turquía elevó por su lado el martes de 7,25% a 7,75% su tasa interbancaria a un día.

Y en India, el instituto emisor inyectó el miércoles liquidez en el sistema bancario para estabilizar la rupia, que desde inicios de año se devaluó un 17% frente al dólar.

Pero no todos están descontentos con una devaluación de las monedas nacionales, que favorece principalmente al sector exportador.

Además, los dirigentes políticos "muestran mayor tolerancia hacia una moneda débil", dado que "el peso de la deuda en divisas extranjeras de esos países es menor que hace diez años", comentó Neil Shearing, economista de la consultora Capital Economics.

acd/jb/at-js/ltl