EE.UU. prepara sus argumentos para intervenir Siria sin el respaldo de la ONU

Jairo Mejía

Washington, 28 ago (EFE).- Estados Unidos se prepara para dar a conocer pruebas contra el régimen de Bachar al Asad, al que responsabiliza del ataque químico de la semana pasada, y que justificarían una intervención militar para la que da por hecho que no habrá respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU.

El Departamento de Estado dejó claro que EE.UU. no espera un compromiso de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad (EE.UU., Reino Unido, Francia, Rusia y China) sobre una resolución que respalde una "respuesta significativa" a Siria.

Reino Unido presentó hoy un proyecto de resolución que contemplaba el uso de "todas las medidas necesarias bajo el Capítulo 7 de la Carta de la ONU para proteger a los civiles de las armas químicas" y condenaba el supuesto uso de este tipo de armamento por parte del régimen de Al Asad.

La portavoz adjunta del Departamento de Estado, Marie Harf, reveló que en la reunión de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad sobre Siria, "Rusia ha sido el más intransigente", y que China abandonó el encuentro al mismo tiempo que lo hizo el representante de Moscú.

"El Consejo de Seguridad debería hacer frente a sus responsabilidades y condenar estos actos (los ataques con armas químicas) y pedir una respuesta internacional robusta, pero todos los intentos previos para que el Consejo actúe han sido bloqueados por Rusia", denunció Harf.

"Por lo tanto, Estados Unidos continuará sus consultas y tomará las acciones apropiadas para responder (a Siria) en los próximos días", advirtió.

Según la cadena CNN, el presidente estadounidense, Barack Obama, mantiene una intensa ronda de contactos para asegurarse de que hay una justificación solida para un ataque, aunque éste no cuente con el respaldo de la ONU.

Además, la portavoz rebajó las expectativas sobre las conclusiones de los inspectores de Naciones Unidas que han viajado a las zonas de las afueras de Damasco afectadas por el ataque químico de hace una semana, que causó supuestamente centenares de muertos.

"Creemos que es demasiado tarde para que la inspección de las Naciones Unidas sea creíble, dado el daño causado por el masivo bombardeo de artillería en las zonas afectadas, y vamos a tomar nuestra propias decisiones sobre una respuesta, con nuestros tiempos", indicó hoy Harf.

Aunque la Administración Obama sigue reiterando que no hay una decisión tomada sobre cómo responder al ataque químico, los medios estadounidenses dan por sentado que Washington actuará militarmente con el respaldo de sus socios de la OTAN, que públicamente se han mostrado de acuerdo en que es necesario responder.

Según la CNN, el informe con las supuestas pruebas que prepara Estados Unidos, y que incluiría detalles recabados por los servicios de inteligencia, ya ha sido entregado a miembros del Congreso estadounidense, los cuales deben respaldar la orden presidencial de ataque.

Hoy 114 legisladores recordaron a Obama que violaría la Constitución si no pidiera antes la autorización del Congreso para realizar bombardeos selectivos en Siria.

Previsiblemente, estos solo durarían unos tres días, se llevarían a cabo con misiles lanzados desde el Mar Mediterráneo o con bombardeos aéreos, y tendrían el objetivo de "castigar" a Al Asad, pero no el de derrocarlo.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano, John Boehner, criticó la falta de consultas de Obama con el Congreso y le pidió explicaciones claras por adelantado sobre el ataque.

Por el momento, Siria a pedido a los inspectores de Naciones Unidas que se queden en el país después del domingo, cuando se esperaba que terminase su misión de recopilación de pruebas, lo que puede complicar la preparación de un ataque.

El Gobierno sirio insiste en que fueron los rebeldes y no él los que han utilizado armas químicas, mientras que Estados Unidos insistió hoy en que solo las fuerzas leales a Al Asad tenían la capacidad tecnológica para perpetrar el ataque. EFE

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