Indios de Ecuador chocan con policía en marcha contra extracción petrolera en Yasuní

Indígenas y ambientalistas chocaron con la policía ecuatoriana la noche de este martes en Quito, al término de una marcha contra los planes del gobierno para explotar petróleo en una reserva amazónica, según autoridades.

Cuatro manifestantes fueron detenidos por unas horas y liberados este mismo martes, dijo el ministro del Interior, José Serrano, en una conferencia de prensa.

El funcionario no ofreció una cifra de heridos, pero afirmó que varios policías fueron golpeados durante la movilización convocada por los indígenas, políticos y ecologistas para exigir una consulta popular sobre la explotación petrolera en el Parque Nacional Yasuní, una reserva mundial de la biosfera de aproximadamente un millón de hectáreas.

La marcha -que según sus organizadores reunió a centenas de personas en Quito y la ciudad de Cuenca (sur), principalmente - intentó romper el cerco policial que impedía su ingreso a una plaza contigua a la sede de gobierno, en el centro de la capital, lo que desató fuertes choques, constató un fotógrafo de la AFP.

El líder del movimiento indígena Ecuarunari, Carlos Pérez, organizador de la marcha, dijo a la AFP que el vicepresidente de esa organización, Marco Guatemal, fue detenido temporalmente junto a otras tres personas, lo que no fue confirmado por el gobierno.

"Hubo represión, hubo disparos de balas de goma, gente herida en los ojos, la espalda, sobre todo mujeres. Hay cuatro detenidos y más de una docena de heridos por la represión", declaró Pérez.

Sin embargo, Serrano negó que la policía hubiera lanzado gases lacrimógenos o disparado balas de goma y exigió a tres periódicos locales que rectificaran las informaciones al respecto en un plazo de 24 horas.

"Desmentimos estas manipulaciones de la prensa de que la policía utilizó gases lacrimógenos y balas de goma", dijo el ministro.

Consultada por la AFP, la Cruz Roja declinó dar un balance de heridos.

Los indígenas se movilizaron por primera vez contra la decisión del presidente Rafael Correa de dar paso a la explotación petrolera en el Parque Nacional Yasuní, tras fracasar un plan para evitar la extracción a cambio de un millonario aporte internacional.

Las organizaciones que rechazan la explotación en el Yasuní exigen someter a consulta popular la resolución adoptada por Correa el 15 de agosto.

Este martes el mandatario se mostró abierto a esa iniciativa. "¿Cómo me voy a oponer si es un derecho constitucional la consulta? Igual que es un derecho mío solicitar el permiso a la Asamblea Nacional", de mayoría oficialista, para extraer el petróleo del Parque Yasuní, afirmó Correa en una conferencia de prensa en Guayaquil (suroeste).

El mandatario volvió a desafiar a los organizadores de las protestas a reunir las cerca de 600.000 firmas necesarias para la convocatoria de un referendo.

"Todos estamos actuando en base al derecho, reúnan las firmas y vamos a consulta. Jamás hemos tenido miedo al pronunciamiento del pueblo ecuatoriano. Es más, tenemos la seguridad de que con adecuada información tendremos el enorme respaldo del pueblo ecuatoriano", sostuvo el mandatario.

Los indígenas y grupos ambientalistas se oponen a la explotación en el Yasuní aduciendo el daño que podría ocasionar a uno de los ecosistemas más diversos del planeta, pese a que Correa prometió un mínimo impacto ambiental.

En el área, donde ya operan petroleras desde hace décadas, hay un estimado de 920 millones de barriles de crudo, lo que equivale al 20% de las reservas del socio más pequeño de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), según Correa.

Indígenas y ambientalistas iniciaron el viernes el proceso legal para convocar a una consulta popular sobre el Yasuní, mientras el Congreso recibió el pedido del gobierno para declarar "de interés nacional" la explotación petrolera en el parque, el paso previo al inicio de la actividad petrolera.

El Parlamento no ha fijado una fecha para debatir la solicitud del gobierno. Una encuesta privada difundida el fin de semana reveló que un 56% de los ecuatorianos apoya la extracción petrolera en el parque amazónico.

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