Brasil: primeras condenas en matanza de inspectores de trabajo en 2004

La justicia brasileña sentenció el sábado a prisión a los primeros acusados del asesinato en 2004 de tres funcionarios públicos que investigaban denuncias de trabajo esclavo y su chofer.

Erinaldo de Vasconcelos Silva, Rogério Alan Rocha Rios y William Gomes de Miranda fueron condenados por homicidio triplemente calificado.

Rios fue sentenciado en la madrugada del sábado a 94 años de cárcel en régimen cerrado, Silva, que se declaró culpable, a 76 y Miranda a 56, informó la estatal Agencia Brasil.

Los nueve años que llevan presos cuentan como parte de la pena, que podría ser reducida por trabajo penitenciario. En Brasil la reclusión máxima permitida es de 30 años.

Los inspectores de trabajo Nelson José da Silva, Joao Batista Lage y Eratostenes Gonçalves investigaban denuncias sobre trabajo en condiciones similares a la esclavitud en el municipio de Unaí (interior de Minas Gerais, sudeste) cuando cayeron en una emboscada en una carretera vecinal.

Los tres fiscales y el chofer Ailton Pereira fueron ultimados a balazos, en un crimen que conmocionó al país y desató una fuerte campaña de los poderes públicos para investigar denuncias sobre trabajo forzado en haciendas de todo el país.

Nueve personas responden ante la justicia por la "matanza de Unaí", de los cuales uno de ellos, murió en enero de este año.

Los otros cinco serán juzgados en libertad, después de nueve años de recursos que atrasaron el proceso.

Está previsto que el 17 de septiembre arranque el juicio contra el hacendado Norberto Mánica y los empresarios Hugo Alves Pimenta y José Alberto de Castro, acusados de homicidio calificado como autores intelectuales e intermediarios del crimen. Humberto Ribeiro fue acusado de asociación para delinquir.

Mánica, que responderá también a los delitos de resistencia y frustración de derechos laborales, aparece como el principal responsable del crimen junto a su hermano Antério, para quien el juicio aún no fue fijado.

Antério Mánica es uno de los principales productores de frijol del país y fue electo alcalde de Unaí pocos meses después del crimen y reelecto en 2008.

La esclavitud fue formalmente abolida en Brasil en 1888, pero en los campos aún es común la práctica de sometimiento laboral bajo condiciones denigrantes de salud, alimentación y alojamiento, y con salarios por debajo del mínimo.

En 2012, las autoridades rescataron más de 2.800 personas sometidas a trabajo esclavo, según cifras oficiales.

jt