El castellano del "vos", el preferido para estudiar español en Latinoamérica

Nerea González

Buenos Aires, 1 sep (EFE).- Más de 50.000 jóvenes llegan a Argentina cada año para aprender el castellano que habla de "vos", el que sabe a mate y canta tango, y que ha convertido al país en destino latinoamericano preferido de los estudiantes de español como lengua extranjera.

Argentina mantiene este título honorífico desde hace varios años a pesar de que desde 2010 el flujo de alumnos ha decrecido considerablemente, según un informe de la Dirección de Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores argentino.

El país de Borges y Cortázar desplazó del liderazgo como destino idiomático a regiones como México o Costa Rica y, a nivel internacional, sólo España supera a Argentina en recepción de estudiantes.

El aprendizaje del castellano experimentó un crecimiento explosivo a partir del 2003, después de que Argentina atravesara una grave crisis económica (1999-2002) que depreció el peso y la convirtió en un destino muy barato gracias a la diferencia cambiaria.

Sin embargo, la tendencia se ha invertido: en 2012 Argentina recibió un 40 por ciento menos de alumnos que en 2010, año en que se registró una cifra de 70.000 alumnos, según los datos de la Cancillería argentina.

Profesores y asociaciones de docentes señalan como motivos de este descenso la elevada tasa de inflación del país -que ha anulado la ventaja económica que suponía antes venir a cursar español a Argentina- y la crisis económica global.

"Antes había muchos alumnos, ahora a duras penas se completan los cursos. En todas las escuelas se nota mucho la diferencia, muchas cerraron", dijo a Efe Malena Lapacó, quien enseña español a extranjeros en el Centro de Idiomas de la Universidad de Buenos Aires desde hace siete años.

El estudiante de español en Argentina es mayoritariamente joven, de entre 19 y 26 años, viajero temporalmente en Latinoamérica.

Las procedencias más repetidas son Estados Unidos, Canadá, el norte de Europa, Gran Bretaña, Francia y, cada vez más, de Brasil.

Buenos Aires es el destino más escogido pero ciudades más pequeñas como Córdoba, La Plata, o Rosario también aspiran a ser el destino del aprendiz de castellano.

"En Buenos Aires, al haber muchos descendientes de españoles e italianos, hay una cultura más europea, dentro de que estamos en Latinoamérica", apuntó Lapacó, y añadió que los estudiantes se ven muy atraídos por la fama y la intensa vida cultural de la capital.

A pesar de la disminución de la cantidad de alumnos, el número de profesores de español sigue creciendo año a año.

"Por un lado, hay una visibilidad mayor de la enseñanza del español como salida laboral y, por otro, el aumento de extranjeros provocó que hubiera mucho trabajo y se crease una nueva área profesional", explicó a Efe Claudia Fernández, presidente de la Asociación Argentina de Docentes de Español.

Más de 200 centros educativos ofrecen clases de español para extranjeros en Argentina, sin contar con los docentes que prestan este servicio de forma particular.

Desde la Cancillería argentina se apuesta por promocionar el castellano argentino a través del Certificado de Español, Lengua y Uso (CELU), un examen oficial del idioma avalado por el Ministerio de Educación y diseñado por un consorcio de universidades del país.

"Existe ya en varias ciudades de Brasil y este año se va a tomar en Italia. En Alemania se da desde hace más de cuatro años y hay conversaciones entre universidades de Tailandia y el CELU, para que empiece haber pruebas del examen en Asia", explicó a Efe Luciana Velloso, de la Dirección General de Asuntos Culturales de la Cancillería Argentina.

Desde Buenos Aires se fomenta el castellano con gramática y acento argentinos, pero los profesores a menudo se encuentran con alumnos que han aprendido la variedad más "ibérica" del español, la del "tú" y el "vosotros".

"Acá se enseña el español de acá, los libros tienen el vos y el vocabulario porteño pero, obviamente, el que aprendió algo antes lo puede utilizar", dijo la profesora Lapacó.

Lejos de ser un problema, los estudiantes le toman el gusto rápidamente a hablar "de vos". EFE