Peña Nieto busca revertir deficiente recaudación fiscal y marcada desigualdad en México

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, presentó este domingo su propuesta de reforma fiscal con la que intenta revertir la deficiente recaudación de tributaria y la marcada desigualdad social en el país, que arrastra un bajo desempeño económico desde hace tres décadas.

Con una población de 118 millones de habitantes, 72 millones de personas carecen de seguridad social, 60% de los empleados lo hace en la informalidad, y los ingresos tributarios equivalen al 13,7% del PIB, mientras que en el resto del América Latina el promedio es de 18,4%, expuso en la presentación el secretario de Hacienda, Luis Videgaray.

La iniciativa de reforma incrementaría la recaudación fiscal "1,4% del Producto Interno Bruto(PIB) para el próximo año y llegar a 3% para 2018", dijo Peña Nieto en la residencia oficial Los Pinos.

"Pagarán más los que ganan más y también tendrán mayores beneficios los que menos tienen", añadió Peña Nieto acompañado de los presidentes de los principales partidos políticos que suscribieron en diciembre pasado el llamado Pacto por México.

La iniciativa propone elevar la tasa del Impuesto Sobre la Renta (ISR) de 30% a 32% para personas físicas (trabajadores que pagan de forma individual sus impuestos) que ganen más y gravar con un 10% las ganancias en Bolsa y dividendos.

También aumentarán los impuestos para los refrescos -detonante de los altos índices de obesidad- y se gravarán las emisiones de dióxido de carbono que sitúan a México como un país más contaminante que Brasil y Chile.

En los últimos 30 años la economía mexicana ha crecido en promedio 2% al año, destacó Videgaray.

La presentación se hizo horas después de que el excandidato de izquierda, Andrés Manuel López Obrador, congregara a decenas de miles de personas en una céntrica avenida de la capital.

López Obrador, que perdió las presidenciales de 2006 y 2012, propuso a sus simpatizantes emprender una "movilización pacífica" y para impedir la aprobación de las iniciativas de reformas fiscal y energética -enviada ya al Congreso- que considera "una traición" porque permitiría el saqueo del petróleo.

"Es una reforma social. Se propone (...) incluir una pensión universal y un seguro de desempleo para los trabajadores formales y tiene como propósito transitar de la seguridad social como un derecho social a la seguridad social como un derecho humano", replicó Peña Nieto en la presentación.

La propuesta también busca "fortalecer a Petróleos Mexicanos" con "un nuevo régimen fiscal que le permita hacer mayores inversiones en favor del desarrollo nacional", añadió.

La propuesta buscará, prosiguió Peña Nieto, reducir los impuestos que pagan los trabajadores que ganan menos al seguro social, que llega a ser actualmente hasta del 30% de su salario.

La iniciativa toma en cuenta, según el mandatario, que la economía mexicana, la segunda en América Latina, no ha tenido el crecimiento esperado. El gobierno esperaba un crecimiento para este año de 3,5%, pero después ha ido rebajando su pronóstico hasta 1,8%.

"Se acabarán los privilegios que no tienen justificación" dijo el mandatario, luego de que Videgaray destacara que los beneficios tributarios benefician considerablemente al 10% de los mexicanos que tienen mayores ingresos.

La iniciativa, por otro lado, "dará sustento financiero a la reforma educativa recientemente aprobada", añadió Peña Nieto, que ha tenido que enfrentar manifestaciones multitudinarias de maestros que se han opuesto a dicha modificación legislativa efectuada en diciembre.

El presidente del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Jesús Zambrano, dijo a la prensa en Los Pinos que la iniciativa fiscal es "progresiva" y que "retoma las banderas de la izquierda, esencialmente (...) son propuestas que el PRD introdujo en el Pacto por México".

Algunos sectores de la izquierda mexicana temían que la iniciativa gravará con IVA (Impuesto al Valor Agregado) alimentos y medicinas, una medida que no se contempló en la propuesta y que había generado polémica en el país donde el 45,5% de sus 118 millones de habitantes viven en la pobreza.

"El sector empresarial va a tener que hacer un esfuerzo adicional (...) lo que exigimos es que haya transparencia y eficiencia", dijo a Milenio Televisión, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Gerardo Gutiérrez.

La iniciativa fiscal, forma parte de un paquete de reformas estructurales de gran calado que se han presentado en el marco del Pacto de México, que es un acuerdo político inédito firmado por el PRI, PAN y PRD en diciembre tras la toma de posesión de Peña Nieto.

De esas ya fueron aprobadas la educativa y otra en materia de telecomunicaciones, una más para el sector financiero se discute ya en el Congreso que posteriormente analizará las propuestas fiscal y energética.

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