Viaje de Rousseff a EE.UU. dependerá del informe del canciller Figueiredo

Sao Paulo, 15 sep (EFE).- El viaje para octubre de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, a Estados Unidos, dependerá del informe que le presentará el canciller, Luiz Alberto Figueiredo, quien la semana que pasó fue a Washington para pedir explicaciones sobre el supuesto espionaje a la mandataria, informó hoy su portavoz.

En el perfil del Palacio do Planalto en la red social Twitter, el portavoz de la Presidencia de la República, Thomas Traumann, desmintió publicaciones de medios locales que aseguran que Rousseff ya canceló el viaje y afirmó que la decisión será tomada sólo después de una reunión con Figueiredo, todavía sin fecha.

Figueiredo se reunió el miércoles en Washington con la Asesora de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Susan Rice, para tratar las supuestas actividades de espionaje del Gobierno estadounidense a la presidenta Rousseff y a la petrolera estatal Petrobras, según el canal TV Globo, que tuvo acceso a las informaciones.

Documentos supuestamente entregados por el exanalista de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por su sigla en inglés) de Estados Unidos Edward Snowden al periodista Glenn Greenwald, columnista del diario británico The Guardian, que reside en Río de Janeiro, revelan que esa entidad espió las comunicaciones de Rousseff.

Además, otros documentos filtrados de la misma forma por el programa "Fantástico", de TV Globo, indican que Petrobras fue otro de los objetivos de los espías estadounidenses.

Rousseff dijo en una nota oficial que si esas actividades se confirman quedaba claro que la motivación de Estados Unidos no era preservar la seguridad o combatir el terrorismo, sino que tenía objetivos "económicos y estratégicos".

Después de las denuncias, Rousseff cancelo el viaje de una misión diplomática que debería preparar la visita de la mandataria a la capital estadounidense, programada para el 23 de octubre, pero la visita no fue cancelada de la agenda oficial todavía.

El Ministerio de Relaciones Exteriores no ha divulgado detalles del encuentro entre Figueiredo y Rice.

La cita fue resultado del encuentro privado sostenido entre Rousseff y su homólogo de Estados Unidos, Barack Obama, hace dos semanas durante la cumbre del G20 en la ciudad rusa de San Petersburgo.

Tras esa reunión, la presidenta dijo que Obama se había comprometido a dar explicaciones sobre los casos de espionaje.

La presidenta dijo que su Gobierno exigirá a Washington explicaciones al respecto, así como "medidas concretas que alejen de forma definitiva la posibilidad de espionaje que viole los derechos humanos, nuestra soberanía y nuestros intereses económicos".

La jefa de Estado dijo que esas supuestas actividades de espionaje son "claramente ilegítimas" y prometió tomar medidas "para proteger al país, al Gobierno y a nuestras empresas".

El diario Folha de Sao Paulo, que citó como fuente a asesores próximos de la presidenta, publicó que el viaje de Rousseff a Estados Unidos sólo se dará si el propio Obama pide disculpas y da una explicación convincente.

Folha publicó este domingo una serie de artículos en los que da detalles de la actuación en el país de agentes de la CIA, a través de un acuerdo bilateral de cooperación en inteligencia formalizado en 2010, pero que según fuentes consultadas por el diario "permite la vía libre" de los "espías" estadounidenses en Brasil.

Ante esa situación y con las recientes denuncias, Brasil habría intensificado la puesta en marcha del proyecto de un satélite geoestacionario propio, que forma parte de la expansión de los servicios de internet en lugares remotos del país, pero que tendría un canal para información codificada de las fuerzas militares.

Otros dos importantes periódicos del país, O Estado de Sao Paulo y O Globo de Río de Janeiro, fueron hoy categóricos en sus portadas al afirmar sobre la inminente cancelación del viaje de Rousseff. EFE