Un ataque con 9 muertos enturbia el próximo encuentro entre India y Pakistán

Jaime León

Nueva Delhi, 26 sep (EFE).- Al menos nueve personas murieron en un ataque hoy en la Cachemira india que esta tarde aún no había concluido y que puede entorpecer la reunión entre los mandatarios de Pakistán y la India prevista durante la Asamblea General de la ONU.

El asalto comenzó a primera hora de la mañana local cuando entre tres y cinco hombres con uniformes militares asaltaron una comisaría en la ciudad de Hiranagar, en la división de Jammu, cerca de la frontera paquistaní, informó a Efe un portavoz del Ejército, Sri N. Attaria.

"Los asaltantes llegaron en un coche y comenzaron a disparar contra los agentes", relató el portavoz.

Tras el ataque a la comisaría, los insurgentes se fugaron en un camión robado y reaparecieron en un cuartel militar en el vecino distrito de Samba, donde se atrincheraron.

Los asaltantes continuaban parapetados a primera hora de la tarde en el interior del cuartel y mantenían un enfrentamiento que se ha prolongado ya durante la mayor parte del día.

En las dos localizaciones murieron cuatro policías, tres soldados y dos civiles, mientras que 12 personas resultaron heridas.

Las televisiones indias mostraron imágenes de soldados tomando posiciones en el cuartel militar, disparando contra los atacantes y un tanque circulando por la base.

El ministro indio de Interior, Sushilkumar Shinde, dijo a la prensa local que, según la investigación preliminar, los insurgentes cruzaron la frontera desde Pakistán esta mañana.

El ataque se produce un día después de que el primer ministro de la India, Manmohan Singh, y su homólogo paquistaní, Nawaz Sharif, anunciaron que se reunirán el domingo en la Asamblea General de la ONU en Nueva York.

El encuentro entre los dos mandatarios llega en un momento de un tibio acercamiento tras las elecciones que esta primavera auparon al conservador Sharif a la jefatura del Gobierno paquistaní, quien se ha mostrado abierto a mejorar las relaciones con el país vecino.

La tensión en Cachemira, región disputada por ambos países, ha sufrido un notable incremento en los últimos meses y ha puesto a prueba el alto el fuego firmado en 2003 con acusaciones de los dos países de lanzar ataques transfronterizos.

Esos ataques han costado la vida a una veintena de soldados de ambos países.

No es la primera vez que antes de un acercamiento político y diplomático entre los dos países con armas nucleares, que han librado tres guerras entre sí se produce un ataque que enturbia el difícil proceso de diálogo entre los dos rivales.

El ataque de hoy ha sido visto por los analistas y políticos indios en ese sentido.

"Dada la historia, el momento y la localización de los ataques es obvio que es un intento de los terroristas de hacer fracasar el proceso de diálogo entre los primeros ministros de la India y Pakistán", dijo a la prensa local Omar Abdulah, jefe del Gobierno de Jammu y Cachemira.

El primer ministro indio se apresuró a condenar en un comunicado el "bárbaro" ataque de hoy cometido "por enemigos de la paz" y aseguró que no desbaratará el diálogo con Pakistán.

"Estos ataques no nos detendrán ni tendrán éxito a la hora de hacer descarrilar nuestros esfuerzos para encontrar una solución pacífica a los problemas a través del diálogo", manifestó Singh, quien ofreció sus condolencias a las familias de los muertos.

De momento, el encuentro entre los mandatarios de los países asiáticos en Nueva York continúa adelante.

El principal partido de la oposición, el hindú Bharatiya Janata (BJP), ha acusado a Pakistán de atacar a la India a través de insurgentes y exigido al Gobierno que no siga adelante con la reunión, una petición que ya había realizado antes del ataque.

"Esto muestra que Pakistán continúa con su estrategia de atacar a voluntad a través de terceros", afirmó un portavoz del BJP, Prakash Javadekar.

El territorio de Cachemira, de mayoría musulmana y dividida entre la India y Pakistán, es el principal contencioso desde la partición del subcontinente e independencia de ambos países del Imperio Británico, en 1947.

De las tres guerras que las dos potencias nucleares han librado desde su emancipación, dos se han producido por la soberanía de ese territorio, que también ha causado enfrentamientos menores.

En la década de 1990 explotó una rebelión armada contra el control indio de Cachemira, una insurgencia que casi ha desaparecido, pero en los últimos meses se han producido varios ataques insurgentes.

Según Nueva Delhi, la insurgencia tiene el apoyo del aparato de seguridad de Pakistán. EFE

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