Xi Jinping aboga por solución "pacífica" de conflictos en mar de China

El presidente chino, Xi Jinping, abogó este jueves por una solución "pacífica" de los litigios territoriales entre Pekín y sus vecinos en el mar de China meridional.

"En lo referente al litigio territorial y marítimo entre China y la ASEAN (Asociación de Naciones de Asia del Sudeste, ndlr), ambas partes deberían respetar el principio de una consulta pacífica y un diálogo amistoso y resolver este conflicto de manera pacífica con el fin de preservar la estabilidad y la paz en la región", declaró el presidente durante una visita a Indonesia, país mediador en el conflicto.

Pekín reivindica prácticamente todo el mar de China meridional, confluencia de rutas marítimas vitales para el comercio mundial, reserva potencial de petróleo, gas y recursos pesqueros.

Varios miembros de la ASEAN, como Filipinas, Vietnam, Malasia y Brunéi, se oponen a las pretensiones chinas en esta zona.

La ASEAN, que agrupa a diez países de la región, trata desde hace diez años de crear con China un código de buena conducta en este mar, para prevenir un deterioro de las relaciones.

Pekín prometió a mediados de septiembre hablar "progresivamente" de este asunto, relanzando así las negociaciones que se habían estancado en estos últimos años.

La ASEAN y Estados Unidos abogan por una solución multilateral del conflicto pero los chinos prefieren una bilateral ya que, según sus detractores, les permite usar su poderío.

En Yakarta, sede de la ASEAN, el presidente Xi ha prometido reforzar los vínculos con la asociación.

"Tendríamos que abandonar la mentalidad de guerra fría", dijo y "trabajar concertados para forjar lazos más estrechos entre China y la ASEAN".

"China está dispuesta a trabajar con los países de la ASEAN para firmar un tratado de buenos vecinos, amistad y cooperación".

El discurso de Xi es el primero que un dirigente extranjero pronuncia en el parlamento indonesio, lo que pone en evidencia la importancia que Yakarta da a la visita de dos días del dirigente, iniciada el miércoles.

La visita, esencialmente económica, pretende reforzar la presencia china en en el mayor país musulmán del mundo y uno de los más poblados, con 240 millones de habitantes, un mercado emergente en pleno boom.

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