La fotografía contemporánea gana enteros en la feria fotográfica de París

Elvira Martínez

París, 14 nov (EFE).- El gran salón de la fotografía de la capital francesa, "Paris Photo", abre hoy sus puertas en una edición en la que se dan cita 136 galerías de hasta 24 países diferentes y donde la fotografía contemporánea toma cada vez mayor protagonismo.

Da fe de ello la enorme instantánea de la celebérrima figura del pop Britney Spears pintarrajeada por el músico Phil Collins que expone la colección privada de Harald Falckenberg.

O los collages del artista alemán Albert Oehlen y la creciente presencia de pantallas con vídeos de distinta factura bajo la cúpula del Grand Palais, sede de este salón de fotografía.

En las obras elegidas por la colección privada del hamburgués Falckenberg se mezclan retratos fotográficos más clásicos con muestras de Pop Art y elementos rompedores, como la foto de la cantante estadounidense.

Junto a esta selección se agrupan las muestras de tres instituciones internacionales, lo que permite que se den la mano imágenes que nada tienen que ver entre sí, salvo por su calidad.

Mientras que el Instituto Moreira Sales ha elegido explicar la evolución arquitectónica de Brasil con una selección de imágenes antiguas y contemporáneas, el Museo de Bellas Artes de Ontario (Toronto, Canadá) exhibe el trabajo de Arnaud Maggs.

Fallecido hace apenas un año, Maggs era un artista canadiense que en este caso podemos ver ante su propia cámara encarnando a Pierrot durante el 2012. Junto a este payaso triste, los canadienses han escogido una serie de imágenes de prensa antiguas que muestran una evolución en sepia de este tipo de foto.

El Museo Folkwang (Essen, Alemania) presenta lo que ha titulado como "Testimonios de su tiempo", que confronta algunas imágenes clásicas de fotoreporteros como Robert Capa con instantáneas de las últimas revoluciones del mundo árabe, entre las que se cuela algún vídeo-reportaje.

Destaca la fuerte ruptura entre estas imágenes de tensión social con la selección de fotos acuáticas por las que Giorgio Armani se decanta por cuarta vez con su "Acqua#4", donde se ven una serie de imágenes marítimas tradicionales de gran formato.

Apartadas de este espacio superior del palacio, se hacinan en la planta baja las más de ciento treinta galerías que traen todo tipo de propuestas, entre las que destaca la presencia de cada vez más artistas contemporáneos, dejando de lado a los fotógrafos fallecidos.

Fotomontajes, fotos retocadas, anónimos o vídeo se abren un hueco cada vez mayor en la 17 edición de esta enorme muestra de arte, que antaño se centraba fundamentalmente en colecciones con un enfoque más clásico.

Un letrero luminoso sobreimpreso con película fotográfica que reza "ONE" recibe al visitante, seguido de imágenes reproducidas en pedazos de madera que por separado no pueden comprenderse o retratos de búhos que resultan fantasmagóricos gracias a revisitar una antigua técnica de impresión, como es el positivado en gelatina de plata.

Y es que las técnicas más clásicas son las elegidas por algunos de los artistas más modernos, que optan por emplear las antiguas placas de fotografía más primitiva o la impresión a través de técnicas que emplean la luz solar.

Creada en París en 1997, y residente en el Grand Palais desde hace tan solo dos años, "Paris Photo" es considerada una de las ferias de fotografía más importantes del mundo.

La pasada primavera este salón estrenó su edición de Los Ángeles con 13.500 visitantes que pasearon por los estudios de la Paramount, donde la feria volverá a repetir experiencia entre el 25 y 27 de abril de 2014. EFE

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