A-Rod no vuelve a las audiencias sobre su "suspensión" aunque siguen abiertas

Redacción Deportes (EEUU), 21 nov (EFE).- Un día después que el tercera base de los Yanquis de Nueva York, Alex Rodríguez, abandonó de forma abrupta las audiencias de apelación sobre el castigo de 211 partidos que le fue impuesto por presunto consumo de sustancias prohibidas, sus abogados si volvieron a las mismas.

Rodríguez mostró toda su "frustración" para la manera como el juez independiente que lleva el caso, Fredric Horowitz, no vio la necesidad que el comisionado de las Grandes Ligas, Bud Selig, tuviese que testificar.

"Todo esto es una farsa, que está diseñada para hacer culpable al pelotero y que me convierta en la víctima con la que Selig desea salvar su imagen y legado dentro de las Grandes Ligas", denunció Rodríguez a través de varias entrevistas radiofónicas que concedió en Nueva York.

Mientras los abogados que llegaron hoy a las oficinas de Grandes Ligas, no se sabía con certeza si era para cerrar los procedimientos o continuar con los testimonios.

Rodríguez se fue en medio de la sesión del miércoles, molesto por la decisión de Horowitz, algo que fue visto por el equipo jurídico del pelotero como que el dictamen final no podría ser nada favorable a su cliente por lo que ya se preparan para la siguiente fase de la defensa ante la justicia.

A-Rod después de abandonar la audiencia acusó a Selig de "favoritismo" y "obsesión" con su persona.

Además calificó de "podrido" a todo el proceso, en lo que parece ser un preludio a una posible demanda para apelar el eventual fallo de Horowitz sobre la suspensión de 211 partidos.

Horowitz preside el undécimo día de audiencias sobre la apelación radicada por el sindicato de peloteros para revocar la sanción, impuesta a Rodríguez el pasado 5 de agosto por supuestas violaciones del reglamento antidopaje y el convenio laboral.

"Perdí la cabeza. Golpeé una mesa y pateé un maletín, y di un portazo al salir de la sala", admitió Rodríguez en una entrevista de 40 minutos en la emisora WFAN. "Probablemente se me pasó la mano, pero me salió del corazón".

Rodríguez no ha testificado en el proceso, y dijo que si volvía a negar haber cometido algún delito, podría encarar más sanciones de Grandes Ligas.

Por su parte, las Grandes Ligas explicaron que pueden decidir qué testigos quieren que hablen para justificar la sanción, ya que el castigo tiene que cumplir con un principio de "causa justa".

La liga indicó que el jefe de operaciones, Rob Manfred, explicó las razones para la suspensión en un testimonio de seis horas.

Rodríguez y el sindicato pidieron a Horowitz que obligara a Selig a testificar. Cuando el juez se negó, A-Rod dirigió un insulto a Manfred antes de salir de las oficinas de Grandes Ligas, informaron personas con conocimiento de la reunión que pidieron mantener el anonimato, porque no estaban autorizadas a hablar al respecto.

"En toda la historia del acuerdo antidopaje, el comisionado no ha testificado en un solo caso", señaló la oficina del Comisionado en un comunicado. "Grandes Ligas tiene el peso de la prueba en este caso. Grandes Ligas eligió a Rob Manfred como su testigo para explicar el castigo impuesto en este caso".

"El señor Rodríguez y el sindicato de jugadores no tienen derecho a dictar cómo procede el caso de las mayores, al igual que Grandes Ligas no tiene derecho a dictar cómo presentan su caso. Las payasadas son otro intento obvio para justificar la negativa del señor Rodríguez a testificar bajo juramento", destacó el comunicado ofrecido por las Grandes Ligas.

La audiencia continuó durante unas dos horas después que Rodríguez se fue de la sala.

El abogado de Rodríguez, James McCarroll, emitió hoy un comunicado en el que destaca que este es el primer caso que se juzga bajo el reglamento antidopaje que no surgió de un resultado positivo, sino de "la discreción y la decisión del comisionado".

Horowitz, elegido por Grandes Ligas y el sindicato como juez en el caso, tiene el poder para eliminar la suspensión o enmendarla.

Las palabras de Rodríguez y McCarroll dan a entender que el descendiente de dominicanos podría demandar a Grandes Ligas y al sindicato si el castigo no es eliminado.

Rodríguez ya demandó a Grandes Ligas y a Selig, acusándolos de una "cacería de brujas". También demandó al médico de los Yanquis y a su hospital, acusándolos de negligencia médica en el diagnóstico y tratamiento de una lesión de cadera.

Por su parte, los Yanquis, a través de su presidente, Randy Levine, que tuvo que testificar en la audiencia, reiteraron que para nada habían "conspirado" contra Rodríguez al que todavía tendrán que pagarle 86 millones de dólares, incluidos 34 la próxima temporada si bate la marca de jonrones de Mickey Mantle.EFE