Irán y las potencias mundiales alcanzan histórico acuerdo sobre programa nuclear iraní

Las grandes potencias e Irán llegaron la madrugada del domingo a un histórico acuerdo sobre el programa nuclear de Teherán, aunque de inmediato salieron a la luz divergencias de interpretación entre Estados Unidos y Teherán sobre la crucial cuestión del enriquecimiento de uranio.

El anuncio se produjo después de más de cuatro días de conversaciones en Ginebra entre Irán y el grupo 5+1, formado por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, China y Rusia, más Alemania).

"Hemos llegado a un acuerdo sobre un plan de acción", declaró la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, desde la ONU en Ginebra, rodeada de todos los ministros que participaron en las negociaciones.

De forma simultánea, el presidente estadounidense, Barack Obama, aseguraba en Washington que el pacto "cierra el camino más evidente" a la fabricación de una bomba atómica por parte de la República Islámica de Irán.

"Por primera vez en casi una década hemos parado los progresos del programa nuclear iraní y partes muy importantes del programa serán anuladas", dijo por su parte Obama.

Y agregó que si Irán no respeta los términos pactados, el alivio de las sanciones concedidas, equivalente a unos 7.000 millones de dólares, se eliminará, llevando al ahogo de la economía iraní.

El presidente de Irán, Hasan Rohani, afirmó que el pacto "abrirá nuevos horizontes".

Según el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Mohamad Javad Zarif, que dirigía las discusiones junto a Ashton, las negociaciones "concluyeron con éxito" y reconocieron a Irán "el derecho inalienable" a proseguir con el enriquecimiento" de uranio.

Pero según el secretario norteamericano de Estado, John Kerry, el acuerdo "no dice que Irán tiene derecho a enriquecer (uranio), poco importa lo que afirmen algunos comentarios interpretativos".

Irán enriquece actualmente uranio a un 20%, un nivel que despierta sospechas de que su objetivo es avanzar hacia la fabricación de un arma atómica (que requiere un enriquecimiento a 90%), pues estaría por encima de los fines estrictamente civiles que atribuye a su programa nuclear.

El acuerdo hará que el mundo e Israel sean "más seguros", afirmó Kerry.

Pero el argumento no convenció a Israel, que preconizaba mantener las sanciones económicas y encaraba incluso un ataque preventivo para impedir a Irán dotarse del arma nuclear.

"Es un mal acuerdo, que ofrece a Irán lo que quería: el levantamiento parcial de las sanciones y el mantenimiento de una parte esencial de su programa nuclear", afirmó en un comunicado la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanayhu.

Fue "una gran victoria diplomática" de Irán, deploró el canciller israelí, Avigdor Lieberman.

Y el ministro israelí de Economía, Naftali Bennett, dirigente de un partido de extrema derecha (Hogar Judío) proclamó que el Estado hebrero "no está vinculado al acuerdo de Ginebra". y "tiene derecho a defenderse".

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