Ecuador mejora su nota en la percepción de corrupción

Jesús Sanchis Moscardó

Quito, 6 dic (EFE).- Ecuador mejoró su calificación en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) que esta semana publicó el organismo de Transparencia Internacional (TI), un avance significativo que corrobora la progresión de resultados de los últimos años.

El país andino pasó de los 32 puntos (sobre un máximo de 100), obtenidos en 2012, a los 35 de 2013, una calificación que le hace ascender dieciséis puestos en la tabla general, del 118 al 102, aunque aún se sitúa por debajo de la mitad del ránking, en el que figuran 175 países.

La evolución de Ecuador en esta clasificación es notable, ya que en 2007, cuando Rafael Correa llegó al poder, el país estaba en el puesto 150, descendió una posición en 2008, pero entre 2009 y 2010 dio un salto significativo, al pasar del lugar 146 al 127 y batir su récord, en la actualidad, con la llegada al puesto 102.

Y eso a pesar de que el índice se basa en las impresiones sobre la corrupción en el sector público de empresarios y analistas, grupos, con algunos de los cuales, el gobernante mantiene una difícil relación, crítico con el estudio de TI en ediciones anteriores, sin que todavía se haya pronunciado públicamente sobre el actual.

Aún así, todavía está lejos de países como Uruguay, con 73 puntos, y Chile, con 71, líderes latinoamericanos a los que siguen Puerto Rico (62) y Costa Rica (53), en una tabla en la que 100 puntos significa ausencia de percepción de la corrupción y 0 percepción de corrupción total.

A pesar de ello, la favorable evolución del país puede tener que ver con las medidas de combate a la corrupción adoptadas por el Gobierno y las subidas de salario a la Policía, de acuerdo con los responsables del informe.

El profesor de la Universidad san Francisco de Quito (USFQ) Juan Carlos Donoso agregó a Efe que, en concordancia con esta idea, otros estudios realizados en el país indican que hay una percepción de mejora en sectores como el judicial y la administración de los municipios, aunque reflejan también un empeoramiento en áreas como la salud o la educación.

Otro aspecto a tener en cuenta es la elevada popularidad de Correa, un gobernante que, desde hace varios años, mantiene índices de aceptación popular superiores al 80 %, un caso singular entre los mandatarios de la región.

Pero "si bien tenemos un presidente muy popular, al que se percibe como transparente, todavía al sector público se le percibe como corrupto", indicó Donoso.

También es cierto que, aunque respondidas y criticadas por el aparato gubernamental, aún se ventilan denuncias de corrupción en el interior del Estado, a la vez que se adelanta una campaña contra actos irregulares en sus filas.

En este sentido, la clasificación refleja que los países con una imagen internacional más democrática obtienen mejores percepciones, mientras que aquellos donde se perciben problemas en el sector público están más abajo en el ránking, según el citado analista.

Ecuador ha sido objeto de denuncias internacionales por sus políticas en materia de libertades y se le ha criticado por decisiones como la de instaurar una ley de comunicación para combatir, según la versión oficial, la actuación corrupta de ciertos medios de comunicación, norma que sectores periodísticos han tachado de "mordaza".

La pregunta es, entonces, hasta qué punto medidas de este tipo pueden haber frenado el avance del país andino en el informe de TI. EFE