México recupera el total del material radioactivo y vigila a personas en peligro

Las autoridades mexicanas recuperaron el jueves todo el material radiactivo que había sido robado el lunes, pero buscan aún a quienes lo manipularon, cuyas vidas corren peligro, al tiempo que pusieron en vigilancia a una familia que estuvo expuesta a radiación.

"Fue localizada la totalidad del material radiactivo", indicó en un comunicado la secretaría de Gobernación (interior).

El material estaba en "una cápsula de aproximadamente dos centrímetros de diámetro", en proceso de ser confinada, agregó.

El material, 60 gramos del isótopo altamente radioactivo cobalto 60, estaba en un equipo de teleterapia en desuso, transportado en un camión que fue robado el lunes por dos hombres armados, según testificó el conductor.

Las autoridades hallaron el miércoles el camión con el contenedor de seguridad vacío, pero mediante detectores de radiación lograron localizar a casi un kilómetro la presencia del cobalto 60, que había sido sacado del equipo de teleterapia.

La Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS) advirtió que cualquier persona que hubiera hecho esta manipulación ya debe estar sintiendo los efectos de la radiación recibida y con casi total certeza está destinada a morir pronto.

Todavía no está confirmado que los ladrones del camión fueran los que abrieron el contenedor -compuesto de madera reforzada con acero- pero fuerzas de seguridad siguen en su búsqueda, dijo a la AFP un vocero de la fiscalía federal.

Además, la CNSNS informó el miércoles que una familia se hallaba bajo observación, puesto que encontró el cabezal del equipo de teleterapia abierto sin la fuente y lo arrastró hacia su casa.

El vocero de la Casa Blanca Jay Carney señaló que un equipo de seguridad estadounidense estuvo el miércoles en contacto con autoridades mexicanas, monitoreando muy de cerca la situación, y que se tomaron las precauciones necesarias a lo largo de la frontera de 3.200 km entre México y Estados Unidos.

El presidente noreamericano, Barack Obama, fue informado sobre la situación, indicó Carney, quien negó sin emmargo que el material radioactivo localizado represente alguna amenaza para Estados Unidos.

La secretaría de Gobernación añadió que el riesgo para la salud se limita a quienes se hayan expuesto directamente al material radioactivo.

Las autoridades establecieron un perimetro de seguridad de 500 metros de diámetro en Hueypoxtla (a unos 70 km de la capital), una localidad de unos 40.000 habitantes, donde aparecieron el camión y el material.

"Ninguno de los pobladores de las comunidades aledañas corre riesgo para su salud", señaló la dependencia.

La fuente radioactiva fue hallada en un lugar completamente alejado de la población.

En el momento en que fue robado el material era trasladado a un contenedor seguro para depositarlo en el Centro de Almacenamiento de Desechos Radiactivos.

El hurto se registró en una gasolinera situada a 13 km de Hueypoxtla.

La Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) había avisado que si el material radioactivo se retiraba de su protección podía ser "extremadamente peligroso".

Las investigaciones sobre el robo quedaron a cargo de la Procuraduría (fiscal) General de la República.

La CNSNS ha responsabilizado a la empresa de transporte del robo de este material, que según expertos podría ser suficiente para fabricar una "bomba sucia", mezcla de explosivos convencionales y de material radiactivo.

"Hasta lo que tenemos entendido no había una escolta de seguridad física (con el camión). Esa será una de las penas o sanciones que se le carguen a la empresa transportista", explicó Mardonio Jiménez, el director de supervisión operativa de la CNSNS.

"Fue una negligencia por parte de la empresa", dijo el experto, quien recalcó que en México se cumplen los protocolos internacionales de seguridad del transporte de material radioactivo.

Las autoridades conjeturan que el robo fue accidental y que los ladrones únicamente querían apropiarse del camión sin conocer su contenido.

La CNSNS ha recordado que hubo casos similares en México hace años, motivados generalmente por la intención de robar el vehículo.

Los expertos alertan desde hace tiempo sobre los riesgos que entraña almacenar grandes cantidades de este tipo de materiales en hospitales y otros centros de todo el mundo bajo medidas de seguridad insuficientes.

El año pasado, la AIEA registró 17 casos de posesión ilegal y de intento de venta de sustancias nucleares y 24 casos de robos o pérdidas, lo que, según dijo, representa "la punta del iceberg". Muchos casos se produjeron en el territorio ruso de Chechenia o en exrepúblicas soviéticas, como Georgia o Moldavia, donde varias personas fueron detenidas en 2011 cuando intentaban vender uranio con el que se podían fabricar armas.

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