Llamamiento a luchar contra imperialismo y pobreza centran cita juvenil Quito

Quito, 7 dic (EFE).- Llamamientos a luchar contra el imperialismo, el neoliberalismo y la pobreza, así como críticas a una "supuesta izquierda radical" centraron la inauguración hoy del XVIII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, que reúne a miles de jóvenes en la capital ecuatoriana.

Durante la inauguración, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, rechazó las estructuras que dan primacía al capital sobre el ser humano y aseguró que se deben cambiar los sistemas "perversos, lograr la justicia y así vencer la pobreza".

"No podrá haber paz sin justicia. La superación de la pobreza es el mayor imperativo moral que tiene el planeta ya que, por primera vez en la historia de la humanidad, la pobreza no es fruto de la escasez de recursos, de factores naturales, de las grandes hambrunas como en la edad media, sino fruto de sistemas injustos, excluyentes", dijo.

El jefe de Estado aseguró que "no puede haber libertad sin justicia" y opinó que la juventud "no es solamente una edad cronológica, es un estado del alma: serán jóvenes mientras luchen por la justicia", subrayó.

Pidió a los jóvenes no dejarse manipular y comentó que los mayores opositores para los "procesos progresistas" en América Latina "no es la derecha, que ha colapsado. Es una supuesta izquierda radical, que en verdad es una izquierda boba, infantil, la mejor cómplice de la derecha".

El jefe de Estado invitó a los jóvenes a buscar la cultura de la excelencia, a crear talento humano para sacar adelante a los países e insistió en criticar lo que considera "injusto e inmoral orden mundial" actual.

Para él, el más importante desafío de la humanidad es la supremacía del ser humano sobre el capital y subrayó que una cosa son las sociedades con mercado y otra las sociedades de mercado.

Durante su discurso, Correa rindió homenaje al fallecido expresidente sudafricano y Nobel de la Paz Nélson Mandera, quien -dijo- enseñó que a los que buscan la justicia y la paz les debe mover el amor, jamás el odio.

El aguacero que a la hora de la inauguración se precipitó sobre el norte de la capital ecuatoriana no frenó el discurso de Correa quien apuntó que la paz en el siglo XXI no es sólo la ausencia de guerra sino la presencia de justicia, de desarrollo.

En otros discursos durante la inauguración del Festival, que terminará el próximo 13 de diciembre, se levantaron voces para "trabajar juntos" en la "lucha antiimperialista" y por la defensa de la autodeterminación de los pueblos.

En el encuentro se apuntó que el neoliberalismo "aceleró y profundizó las injusticias sociales" y se destacó la importancia de avanzar en los cambios sociales y políticos en busca de sistemas que beneficien a toda la población, en espacial a las zonas tradicionalmente menos favorecidas.

Además, se reclamó por el bloqueo estadounidense a Cuba y hubo también aplausos cuando se mencionó el reclamo de Brasil y otras naciones a las "operaciones de espionaje" atribuida a Estados Unidos, así como cuando se rechazó la posición del Reino Unido y se señaló que "las Malvinas son argentinas".

Los jóvenes aprovecharon el encuentro para apoyar la campaña "La mano sucia de Chevron" que adelanta el gobierno de Ecuador contra la compañía estadounidense por los daños ambientales durante su operación en la Amazonía local.

Según la Secretaría Nacional de Gestión de la Política de Ecuador, en la cita se reunirán unos 10.000 jóvenes de unos 80 países.

En el encuentro, los jóvenes debatirán sobre distintas problemáticas que afectan a sus sociedades, desde la vigencia de una paz global hasta el Socialismo del Buen Vivir y alternativas al capitalismo. Se realizarán foros, conferencias, seminarios y talleres.

El XVIII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes (FMJE) es una iniciativa desde 1947 de la Federación Mundial de las Juventudes Democráticas y la Unión Internacional de Estudiantes. EFE