Los europeos vuelven a reunirse obligados a encontrar un compromiso sobre la unión bancari

Los ministros de Finanzas europeos vuelven a reunirse el martes en Bruselas para dar un nuevo paso adelante hacia la unión bancaria, un sistema para supervisar los bancos, liquidarlos o rescatarlos que permita evitar otra crisis financiera como la que puso a Europa de rodillas.

A mediados de octubre los ministros de finanzas de la Unión Europea habían alcanzado un acuerdo sobre uno de los pilares de la unión bancaria, la supervisión de los bancos, el denominado mecanismo único de supervisión (MUS).

Este mecanismo, para el que sólo se necesitaron 13 meses de negociaciones -un tiempo récord según los estándares europeos- consiste en transferir la supervisión de la banca (balances, activos, liquidez, endeudamiento, financiamiento) al Banco Central Europeo (BCE) en coordinación con las autoridades nacionales.

El MUS, que podría empezar a funcionar a finales de 2014, cuenta con la participación de los bancos centrales de los 17 miembros de la zona euro y, de manera voluntaria, de los del resto de la UE.

Junto al MUS, el otro pilar de la unión bancaria, que discutirán este martes los ministros, es el denominado mecanismo único de resolución (MUR), un sistema que permitirá tomar de manera "rápida y simple" la decisión de rescatar o liquidar un banco en dificultades.

Ambos mecanismos tienen el objetivo de verificar la solvencia del sistema financiero europeo y supervisar que los bancos cumplan su función: dar crédito a las empresas, la clave para generar empleo.

El BCE someterá en 2014 a los principales bancos de la eurozona a una evaluación global de sus activos para detectar posibles riegos y devolver la confianza al sector bancario. Por eso quiere que tanto el MUS como el MUR estén listos y funcionando a finales de ese año en caso de que hubiera que rescatar o liquidar alguno de los bancos.

En paralelo, la Autoridad Bancaria Europea también llevará a cabo en 2014 pruebas de resistencia a la banca.

Pero para cumplir ese calendario hay que alcanzar un compromiso antes de la cumbre de jefes de Estado y de gobierno de la UE, el 19 y 20 de diciembre, lo que permitiría empezar a negociar con el parlamento europeo y aprobar la unión bancaria antes de las elecciones europeas de mayo de 2014.

Una de las principales dificultades es el alcance del nuevo mecanismo de resolución (MUR). Alemania quiere que se aplique sólo a las entidades más importantes de la zona euro, es decir las 130 que ya están siendo supervisadas por el BCE. Francia, en cambio, quiere que cubra a todos los bancos, grandes y pequeños, unos 6.000 en total, porque considera que, si hay una crisis, los pequeños bancos son los que están más expuestos y pueden hacer tambalear el sistema financiero.

El otro punto de discordia son los llamados "backstops", los fondos disponibles a corto plazo para ayudar rápidamente a un banco en dificultades.

"Es uno de los puntos más importantes de la discusión", indicó una fuente diplomática europea.

El problema es que el fondo previsto para el mecanismo de rescate (MUR) sólo estará disponible totalmente dentro de varios años, según los expertos, por lo que hay de determinar de donde saldrá el dinero en caso de que haya que rescatar o liquidar rápidamente un banco.

Una posibilidad sería usar el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el fondo de rescate creado en plena crisis y financiado por los Estados.

Otra de las incógnitas es determinar quién tomará la decisión de recapitalizar o liquidar un banco

De momento, "no hay un compromiso sobre la mesa", dijo un portavoz el viernes tras una reunión en Berlín de los ministros de Finanzas alemán, francés, español e italiano con el presidente del Eurogrupo.

"La Unión Bancaria es nuestra primera prioridad y todos estamos comprometidos en alcanzar un acuerdo sobre el MUR", indicó la Comisión Europea, que aseguró que hay "reuniones día y noche".

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